Infraestructura aún mantiene su arco
Infraestructura aún mantiene su arco

El Puente de Piedra o puente Hualmitá es el único viaducto de estilo colonial que sobrevive (parcialmente) en la zona urbana de Huancayo. Está a espaldas del cementerio Esperanza Eterna y, llegar desde el centro de la ciudad hasta donde se encuentra, toma unos pocos minutos.

Forma parte del patrimonio cultural y paisajístico de la ciudad, título dado por la municipalidad de Huancayo en 1996.

Sobre su origen, los autores no se ponen de acuerdo, unos atribuyen su construcción a inicios de 1600 y otros a 1800.

Esta vía de comunicación se mantuvo intacta hasta comienzos de 1980. Dejó de funcionar a mediados del siglo pasado, debido al crecimiento de la urbe y a la escasa utilidad material que tenía.

La información que circula sobre su historia es superficial, sin embargo algunos infieren que el puente fue construido para facilitar el traslado de arrieros y ganaderos. Otros, en cambio, se inclinan en señalar que era un puente acueducto, es decir, una infraestructura hecha para trasladar agua de norte a sur.

El vecino Ernesto Quispe, habitante de la cooperativa Santa Isabel hace varias décadas, refiere que sobre la estructura había un canal de riego que trasladaba agua de la parte noreste hacia la zona agrícola de Hualmitá (al sur del puente).

El tiempo y la urbanidad le ganan la batalla al puente Hualmitá, el único con estilo colonial que se resiste a desaparecer
El tiempo y la urbanidad le ganan la batalla al puente Hualmitá, el único con estilo colonial que se resiste a desaparecer

Acerca de esto último, algunos historiadores difieren sobre la procedencia del agua que discurría por encima. Unos postulan que el recurso era traído del río Shullcas, otros se inclinan por la tesis de la existencia de varias lagunillas o cochas que estaban al pie de Torre Torre, de las que se aprovechaban sus reservas para el riego de las partes bajas.

Nadie veló por su cuidado, solo la prensa

Revisando los archivos periodísticos de hace unos años, encontramos que el Instituto Nacional de Cultura, la Municipalidad de Huancayo, la Fiscalía de Prevención del Delito, reaccionaron a las quejas de los periodistas, sin embargo no pasaron de su interés momentáneo. El puente está peor, casi destruido, amenazado por las residenciales vecinas, la contaminación y la pérdida de su cauce.

Como lo dijimos, el puente está en peligro por las viviendas vecinas, que están a escasos metros del afluente. Es más, muchos inescrupulosos le han ganado terreno al cauce, arrojando desechos y desmonte que han reducido drásticamente el ancho del afluente. Hoy, el Florido está contaminado, convertido en colector de desechos y desagües.

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