Desde tempranas horas del Viernes Santo, Sapallanga volvió a vivir la tradicional práctica del yanapay, una costumbre que simboliza el dolor de Jesucristo. Durante la jornada, autoridades y pobladores recorrieron calles y chacras realizando castigos simbólicos a quienes incumplían normas como trabajar, consumir alcohol o desobedecer, llegando a más de 200 intervenciones.

El alcalde distrital, Miguel Paitán, destacó la participación conjunta. “Todos estamos haciendo cumplir el mandato, es una tradición muy bonita en la que incluso las autoridades recibimos el castigo”, señaló, resaltando el carácter religioso y comunitario de esta práctica que se desarrolla en señal de fe y reflexión.

Para los pobladores, el yanapay representa una herencia cultural que no debe perderse. “Todos debemos ‘yanapar’ a nuestro señor porque él ha muerto por nuestros pecados”, expresó Grimalda Merge, quien recordó que esta costumbre.






