La segunda vuelta presidencial dejó una cifra que refleja el nivel de desapego ciudadano hacia la política nacional. En Junín, 291 mil 178 electores no acudieron a las urnas, según el reporte de participación ciudadana de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), actualizado al 99.133 % de actas contabilizadas en la región al cierre de esta edición.
De acuerdo con la plataforma oficial, la región registró 1 millón 62 mil 500 electores hábiles. De ellos, 762 mil 147 participaron en la jornada electoral, mientras que la cifra de ausentismo alcanzó el 27.405 %, uno de los indicadores que más llamó la atención durante el proceso.
A nivel nacional, la situación fue similar. La ONPE reportó 19 millones 21 mil 337 votantes y 6 millones 656 mil 320 ausentes, equivalente al 25.489 % del padrón electoral conformado por 26 millones 114 mil 619 ciudadanos.
Ausentes. Las provincias con mayor porcentaje de ausentismo en nuesrra región fueron Satipo y Junín. En Satipo, 54 mil 729 personas no acudieron a sufragar, representando el 35.347 % del total de electores habilitados. En la provincia de Junín, la ausencia alcanzó el 33.526 %.
También destacaron Chanchamayo y Concepción, donde el ausentismo llegó al 31.975 % y 30.880 %, respectivamente. En Yauli la cifra fue de 29.378 %, mientras que Jauja alcanzó 26.304 %.
Por debajo del promedio regional se ubicaron Chupaca y Tarma, con 25.097 % y 25.087 % de ausentes.
Huancayo registró el menor porcentaje de toda la región, con 23.470 %, aunque dicha cifra representa más de 109 mil ciudadanos que no participaron en las elecciones.
Según la plataforma de la ONPE muestra que en ninguno de los distritos de las nueve provincias de Junín se alcanzó el 100 % de participación electoral. Incluso en las jurisdicciones con mayor concurrencia, siempre se registró un grupo de ciudadanos que decidió no acudir a las urnas, pese a que el voto continúa siendo obligatorio en el país.
Facilidades. Estas cifras se registraron pese a que la ONPE amplió el horario de votación, empezando de 7:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Además, la instalación de mesas se realizó sin mayores inconvenientes. La coordinadora de la Oficina Regional de Coordinación (ORC) de la ONPE, Lucy Galarza, aseguró que la totalidad de mesas de sufragio fueron instaladas oportunamente.
Tendencia
Las cifras también evidencian una tendencia creciente del ausentismo en los últimos procesos de segunda vuelta presidencial. En las elecciones de 2016, a nivel nacional, el ausentismo fue de 18.4%, con 4 millones 63 mil 663 ciudadanos que no acudieron a sufragar.
Cinco años después, en 2021, la cifra subió a 25.4 %, equivalente a 6 millones 431 mil 152 electores ausentes.
La misma situación se observa en Junín. En la segunda vuelta de 2016, la región registró un ausentismo de 20.4 %, con 179 mil 85 ciudadanos que no acudieron a votar.
Para las elecciones de 2021, el porcentaje aumentó a 25.6 %, representando a 251 mil 841 electores ausentes.
Los resultados de 2026 confirman esa tendencia ascendente. Con un ausentismo regional de 27.4 %, Junín supera en casi dos puntos porcentuales el registro de 2021 y en cerca de siete puntos el de 2016, reflejando un progresivo alejamiento de los ciudadanos respecto a los procesos electorales y a las organizaciones políticas que participan en ellos.
Rechazo popular
Para el especialista y analista político Gines Barrios, este fenómeno identificado en las elecciones del pasado 7 de junio responde a un creciente desencanto con la clase política. “Tenemos siete millones de personas (a nivel nacional) que no han acudido a votar y aproximadamente dos millones y medio que han votado nulo, blanco o viciado. Estamos ante un empate estadístico con el descontento popular”, señaló.
Según explicó, una parte importante de la población ya no encuentra representación en las organizaciones políticas.
“Hay un descontento respecto de la clase política y la gente si mide la importancia del asunto electoral, prefiere su trabajo, su familia e inclusive el ocio”, afirmó.
Barrios consideró que el ausentismo y los votos nulos, blancos y viciados constituyen una señal de advertencia para quien resulte elegido presidente.
“La población siente que no la representa. El futuro presidente o presidenta tendrá legalidad porque ganó una elección, pero la legitimidad es otra cosa”, sostuvo.
El especialista agregó que el próximo gobierno deberá enfrentar un escenario complejo debido a la fragmentación política y al rechazo ciudadano expresado en las urnas.
“Ese futuro presidente o presidenta gobernará apenas con una parte de la población electoral peruana, y eso hace que los regímenes gubernamentales se vuelvan más débiles”, advirtió.





