A medida que uno se va internando en las calles de Punpunya en la provincia de Chupaca, región Junín, se aprecia el desastre. Las familias que han perdido a sus seres queridos, velan los cuerpos en una carpa y prenden velas a los pies de los difuntos.

El subgerente de Defensa Civil del Gobierno Regional de Junín, José Vasquez, confirmó la muerte de cinco personas y 250 damnificadas. Sin embargo, advirtió que esta es una cifra preliminar y la cifra real la superaría por mucho.

“Necesitamos que el alcalde distrital (de Chupuro y Chongos Bajo) haga el inventario y nos diga qué centro poblado todavía no se ha atendido y debemos llegar a todos”, señaló.

Las brigadas de ayuda no tienen descanso y atienden en las carpas habilitadas. Las casas de adobe que no han caído presentan rajaduras y muchas han quedado inhabitables por el riesgo que implicaría quedarse en ellas.

“Nos hemos llevado un susto y hemos salido corriendo afuera, nuestras cosas se han quedado aplastadas”, señaló el señor Eduardo Palacios Paucar. Su familia lo ha perdido todo.

Otros intentan rescatar lo poco que se puede aún a riesgo de sus vidas, entre los escombros han quedado incluso mototaxis.

“Nos hemos levantado con lo que se podía, mis hijos estaban en sus camas, detrás hay un patio libre allí hemos salido. Toda la pared de la casa se ha caido”, cuenta la señora Karen Montes Arteaga.

Muchas familias pernoctaron en la calle, o en las carpas que trajo el Gobierno Regional de Junín, por temor a las réplicas. Hay destrucción, lágrimas y desolación por cualquier lugar a donde se mire. Las familias claman por ayuda.

VIDEO RELACIONADO: