La ciudad de Tarma, conocida como la “Perla de los Andes”, volvió a deslumbrar al país en el Domingo de Resurrección con sus impresionantes alfombras florales, reafirmándose como uno de los principales destinos turísticos del Perú durante la Semana Santa. Desde las 5 de la madrugada, la tradicional Misa de Aurora, presidida por el Monseñor Timoteo Solórzano Rojas, marcó el inicio de una jornada cargada de fe, color y arte.

El perímetro de la Plaza de Armas, donde se ubica la Catedral de Santa Ana de Tarma, se transformó en un lienzo vivo cubierto por alfombras elaboradas con una exquisita variedad de flores naturales cultivadas en la zona. Rosas, claveles, margaritas, gladiolos, dalias y hortensias destacan entre las especies más utilizadas, gracias a la riqueza agrícola del valle tarmeño, reconocido por su producción floral de alta calidad.

Estas verdaderas obras de arte efímero acompañan el paso de las imágenes religiosas en procesión, creando un espectáculo visual único que atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros cada año. La combinación de devoción, creatividad y tradición convierte a Tarma en un referente cultural y turístico, donde la fe se expresa a través del colorido y la fragancia de sus flores.

Así, la ciudad no solo revive la pasión, muerte y resurrección de Cristo, sino que también proyecta su identidad al mundo, consolidándose como un destino imperdible del calendario religioso peruano.





