María Elena Espinoza Rojas sufre e implora a Dios para que no le pase nada a su hijo que viajó a Rusia que sostiene una guerra contra Ucrania. Lo peor de todo es que no hay forma de comunicarse con él.

Erick Sosa, de 28 años, es natural de Palca, Tarma, quien merced a su paso por el Ejército Peruano se sumó a las líneas rusas, siendo uno de los 120 peruanos que forma parte del conflicto.

Según relata la madre, a su hijo le llamaron para que trabaje en Rusia ganando en dólares de vigilante, pero no fue así, lo entrenaron para que vaya al frente de batalla contra Ucrania.

Erick tenía su pareja Evelin Navarro Laura con quien tiene un hijo. La familia se estableció en Lima y, con una deuda financiera encima, el joven decidió buscar nuevas oportunidades en tierras eslavas.

Según relató la mamá, la última vez que se comunicó con su hijo, este le dijo que “no tenían comida ni frazadas”.

Todo parece indicar que muchos latinos están siendo llevados a Rusia con engaños, para ser parte del conflicto bélico contra Ucrania.