Trabajadores nombrados del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN Centro) protestaron ayer frente a la sede del Gobierno Regional de Junín (GRJ) para denunciar una crisis administrativa, laboral y técnica, que incluso ya está afectando a los pacientes oncológicos.

Los manifestantes —entre enfermeros, técnicos y tecnólogos— señalaron que desde 2023 no reciben el pago de guardias hospitalarias y sufren el recorte del derecho a la alimentación; la respuesta siempre es la falta de presupuesto.

“Nos dan la excusa de que somos una institución ‘relativamente nueva’; sin embargo, eso es falso. Los gobiernos de turno ponen a su personal de confianza incompetente. Por cada médico hay diez administrativos”, denunció una trabajadora.

Son afectados

Esta problemática ha dejado de ser solo un tema administrativo o laboral y ya afecta a los pacientes, pues varios equipos están malogrados y no hay presupuesto ni para su mantenimiento.

“Por ejemplo, en el área de radioterapia, los pacientes vienen esperando desde diciembre para ser tratados; la máquina está parada. Lo mismo ocurre en la Central de Esterilización: no se puede realizar el proceso de esterilización y no hay operaciones”, denunciaron.