En Huancayo, las discotecas operan sin control: no hay horarios que limiten su funcionamiento ni la venta de alcohol, y parece no haber zonas restringidas para su ubicación. Pero lo más grave es que los “vigilantes” han dejado de brindar protección para convertirse, una vez más, en agresores uniformados.
Incidente
El hecho más reciente se registró en la discoteca “Lauz”. El equipo de seguridad del establecimiento —que operaba sin licencia ni certificado ITSE— le dio una paliza a cuatro de sus clientes. Puñetes, patadas en el piso y hasta una persona inconsciente: todo quedó registrado en video por los vecinos, quienes están hartos de este tipo de escenas.
“Ya es demasiado, no podemos ni dormir. Hemos hablado y el administrador nos dijo que iban a hacer arreglos, pero la bulla sigue. Si no grabábamos la pelea, nadie nos iba a escuchar; la otra vez le rompieron la cabeza también a un señor. ‘No nos gustan los soplones’, nos han dicho los vigilantes”, denunciaron las vecinas.
Un vacío en la ley
Esta, por supuesto, no es la primera vez que los vigilantes de discotecas cometen estos excesos; antes se han registrado casos en La Jora, Céntrica, Zona Vip, Rock and Pop, entre otras. Al respecto, el gerente de Promoción Económica de la MPH, René Lazo, reconoce que no están facultados para controlar al personal de seguridad.
“No tenemos un instrumento legal para fiscalizar a los vigilantes, pero sí a los establecimientos. Nosotros podemos infraccionar a locales formales por actos de esta naturaleza, por generar disturbios”, detalló el funcionario.
El presidente de la Junta Vecinal San Carlos, Esteban Murillo, informó que han exigido a la MPH el cierre de estos locales en la ciudad.
“Hemos exigido al alcalde que clausure. Los locales se valen de denuncias ante Indecopi, pero Indecopi ya nos ha dicho que ellos no dan autorizaciones”, señaló el dirigente.





