El huevo es un alimento versátil, presente en desayunos y almuerzos, así como en la elaboración de productos para el sector pastelero y gastronómico. Esta demanda sostenida lo ha convertido en uno de los bienes más representativos del sector avícola.
Alimento de mayor demanda
En 2025, Ica produjo 177 mil toneladas de huevo, consolidándose como la principal región del país en este rubro, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Este volumen refleja el peso de la actividad avícola regional en el abastecimiento del mercado interno. De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Ica concentra el 40% del total nacional, muy por encima de Lima (27%) y La Libertad (17%), lo que confirma su liderazgo sostenido dentro del sector.
El resultado de Ica se explica, principalmente, por el alto consumo interno de este alimento. De acuerdo con Midagri, en 2025, el consumo promedio alcanzó los 215 huevos por persona, consolidándose como uno de los productos de mayor demanda dentro de la canasta básica.
“La fortaleza del mercado interno le da estabilidad al sector y permite que las empresas planifiquen inversiones de largo plazo”, señaló Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES). “Cuando la demanda se mantiene, las granjas pueden ampliar capacidad, mejorar procesos y generar empleo formal en las regiones”, añadió.
Precisamente, la producción de huevo tiene un impacto directo en la economía de Ica. Las granjas avícolas requieren mano de obra permanente para el cuidado de aves, la recolección y clasificación de huevos, así como labores de mantenimiento y control sanitario. Según el BCRP, el huevo concentra alrededor del 50% del valor de toda la producción pecuaria regional, impulsado principalmente por la actividad intensiva de las granjas ubicadas en la provincia de Chincha.
En la región conviven granjas de distinta escala: desde unidades con cerca de 2 mil gallinas ponedoras hasta empresas de gran tamaño que llegan a criar millones de aves. Para Saito, esta diversidad muestra que la inversión privada en el sector adopta distintas formas, pero cumple un rol común en el abastecimiento de un alimento esencial para el país.
“Sostener este crecimiento en el tiempo también requiere un clima de confianza que permita a las empresas planificar y operar con seguridad. La producción de huevo es una actividad intensiva en capital y empleo, que depende de inversiones constantes en infraestructura, sanidad y alimentación de las aves. Cuando ese entorno se mantiene, el abastecimiento de un alimento esencial en la mesa peruana se traduce en empleo estable, mayores ingresos para las familias y una economía regional más dinámica”, concluyó el economista de REDES.
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