Mag. Carlos Caldas Pozo, advierte que el ejercicio del periodismo en el país peruano se encuentra bajo una presión cada vez más intensa. Según explica, “los periodistas peruanos que asumimos un rol fiscalizador, que nos comprometemos a cuidar el buen uso de los recursos del Estado, enfrentamos un riesgo constante. Mientras otros colegas se limitan a repetir la realidad, nosotros asumimos una responsabilidad

Caldas Pozo señala que existe una “correspondencia biunívoca entre el entorno social y el comunicador”, similar a un principio matemático, donde la calidad y seguridad de la labor periodística dependen directamente de la situación social, política y económica del país.

¿Qué nos dice el IPSM?

“El IPSM es una herramienta clave para entender el entorno en el que trabajamos”, explica Caldas Pozo. Este índice, desarrollado por Centrum PUCP, Grupo Impulsor SPI Perú y la Social Progress Imperative, evalúa la implementación de políticas sociales y ambientales en 171 países desde hace 15 años.

A diferencia de indicadores económicos tradicionales como el PBI o la inflación, el IPSM mide tres dimensiones esenciales: Necesidades humanas básicas (agua, saneamiento, nutrición, vivienda, seguridad y cuidado médico). Fundamentos del bienestar (educación básica, comunicaciones, acceso a la información, salud y calidad ambiental). Oportunidades (derechos, voz, libertad, inclusión y educación avanzada).

Caldas Pozo enfatiza que “el Perú se encuentra en el puesto 82 a nivel mundial, estancado y retrocediendo en términos de progreso social. La inseguridad ciudadana es uno de los frenos más importantes, y los datos del SINADEF muestran que, solo en lo que va del año, 55 personas han sido asesinadas, con un promedio diario de cinco homicidios. Esto crea un entorno extremadamente hostil para todos los ciudadanos y, especialmente, para los periodistas”.

Agrega que las debilidades en educación básica y vivienda no solo limitan el desarrollo del capital humano, sino que también dificultan la construcción de una sociedad capaz de proteger la libertad de expresión y la labor fiscalizadora de los medios.

¿Cómo afecta la corrupción al periodismo?

Sobre este punto, Caldas Pozo señala que la corrupción se ha convertido en un obstáculo crítico. “Desde 1995, la Transparencia Internacional publica indicadores que muestran cómo el abuso del poder daña a todos los ciudadanos. Perú, en el último informe de 2025, cayó del puesto 101 al 127 en el Índice de Percepción de la Corrupción, con una puntuación de 31 sobre 100. Esto refleja que se han desactivado equipos anticorrupción y se han aprobado leyes que favorecen la impunidad”.

Caldas Pozo explica que esta situación “genera un clima de impunidad que amenaza directamente a los periodistas. Las amenazas, persecuciones y asesinatos de quienes defienden el medio ambiente o investigan casos de corrupción son un indicador claro de que los poderes públicos no están garantizando nuestra seguridad”.

¿Qué nos dicen los informes sobre la libertad de prensa?

Según Carlos Caldas Pozo, los datos de organismos internacionales son alarmantes. “Reporteros Sin Fronteras (RSF), con sede en París, señala que en 2025 la mitad de los países evaluados presentan condiciones difíciles o muy graves para ejercer el periodismo. En América Latina, 17 periodistas fueron asesinados: nueve en México, cuatro en Perú y dos en Ecuador. Esto demuestra que nuestra región sigue siendo extremadamente peligrosa para quienes ejercemos la prensa crítica”.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), con sede en Nueva York, informó que 127 periodistas fueron asesinados en 2025 a nivel mundial. Caldas Pozo enfatiza: “En demasiados casos, los responsables de estos crímenes no son llevados ante la justicia. Esto refuerza un círculo de violencia que hace que nuestro trabajo sea aún más riesgoso”.

La UNESCO, añade, también reporta que la libertad de expresión disminuyó un 6,86% entre 2012 y 2024, afectando especialmente la libertad académica, cultural y fomentando la autocensura de los medios.

¿Qué significa este contexto para los periodistas peruanos?

Para Carlos Caldas Pozo, “el panorama es claro: en un país donde se matan cinco personas cada día, donde el progreso social retrocede, la corrupción aumenta y los periodistas son desprotegidos, es previsible que continúen los ataques a la prensa”.

El presidente de la ARPP señala que casos recientes como los asesinatos de Gastón Medina Sotomayor (Ica), Raúl Celis López (Iquitos), Fernando Núñez Guevara (Pacasmayo) y Mitzar Castillejos (Aguaytía) son un ejemplo doloroso de esta realidad. “Mientras no se investigue a fondo y se sancione a los responsables materiales e intelectuales, los periodistas seguirán expuestos”.

Concluye con un llamado a la acción: “Exhortamos a las autoridades, a la sociedad y a los organismos internacionales a proteger la libertad de prensa y garantizar que el ejercicio del periodismo crítico no sea un riesgo de vida. La seguridad de los comunicadores es un reflejo de la salud democrática del país”.

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