La reedición de la obra, a cargo de Nectandra ediciones, nos ofrece la génesis de la producción literaria oficial del escritor patacino.
La reedición de la obra, a cargo de Nectandra ediciones, nos ofrece la génesis de la producción literaria oficial del escritor patacino.

¡Los arrieros! Hombres y acémilas compartiendo el camino y las vicisitudes de la vida y del tiempo… ¡Cuánta soledad!, ¡cuántas penurias…!, ¡cuánta vida y cuánta muerte! Pero, ahí están: en los caminos más inhóspitos, en nuestros recuerdos, en el folclore oral, en la literatura…

La reedición de ‘Arrieros’, a cargo de Nectandra ediciones, nos ofrece la génesis de la producción literaria oficial del escritor patacino Juan Morillo Ganoza. A pesar del final trágico de sus historias, la frescura del lenguaje, la intensidad de los acontecimientos y la inexorable presencia de la muerte siguen cautivando al lector como hace cincuenta y siete años.

Coincido con Carlos Santa María (el editor de esta publicación) en que la literatura es “producto de la vivencia y la reflexión humana” y que la lectura de Arrieros “permanece tan fresca como en 1964″. Y es que cada uno de los seis relatos que componen este florilegio es un cara a cara con la vida y con la muerte, pero también es un encuentro con la lozanía y la vitalidad del lenguaje.

¡Cómo no encararnos con “El ejemplo de Benancio”! ¡Cómo no conmovernos con la tragedia tan humana de “Basura”! ¡Cómo no sentir impotencia ante los caprichos de la naturaleza en “La carga del burro pardo”! ¡Cómo no llevarnos las manos al rostro ante los vericuetos del destino en los que nos envuelve “Un abuso”!

Arrieros es un cuentario que nos sumerge en las vicisitudes, pero que al mismo tiempo nos revitaliza con su lenguaje. Juan Morillo Ganoza (en palabras de Carlos Santa María) nos absorbe en sus historias “para ser testigos de la crudeza y fragilidad de la vida”. Vale la pena leerlo.