La muerte continúa imparable en la región Lambayeque, pues esta vez, dos personas más perdieron la vida en distintas maneras.
Una de las víctimas fue Luis Alberto Siapo Durand, de 24 años de edad, quien al promediar las 6 de la tarde del último miércoles sufrió un accidente laboral en la empresa “Friopacking”, ubicado “Tierras Nuevas”, en el distrito de Olmos.
Trágico
De acuerdo al acta policial, el muchacho estuvo manipulando un tablero eléctrico en la sala de máquinas, pero de pronto sufrió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó totalmente inconsciente, esto pese a que, al parecer contaba con sus implementos de seguridad.
Sus compañeros y representantes de la compañía, al percatarse del hecho, de inmediato lo condujeron a bordo de una camioneta, hasta el centro de salud de Olmos donde el médico de turno nada pudo hacer para salvarlo, esto debido a que ya no presentaba signos vitales. Solo le quedó certificar su deceso.
Hasta el nosocomio se hicieron presentes los agentes de la comisaría de la localidad quienes constataron que Siapo Durand efectivamente había fallecido y tenía una lesión en la mano izquierda. El caso fue comunicado a un representante del Ministerio Público, quien ordenó el levantamiento del cadáver e internamiento en la morgue para que se le practique la necropsia correspondiente y así determinar las verdaderas causas.
Sus familiares y amigos de labores acudieron hasta el Instituto de Medicina Legal, quienes indicaron no saber con exactitud cómo fue que se electrocutó. Además, dijeron que el occiso era natural del distrito de Picsi donde será velado y le brindarán una cristiana sepultura.
Lamentable
Por otro lado, una mujer fallecida y en total estado de descomposición fue hallada en el interior de su domicilio, ubicado en el distrito de Oyotún.
Se trata de Santos Sánchez Malca (70), quien estaba tendida en su habitación de su vivienda ubicada en la calle Trujillo cuadra 5 de la mencionada zona y tenía aproximadamente tres días de muerta.
Los seres queridos de la finada dieron a conocer que ella vivía sola por unos problemas familiares y fueron alertados por los vecinos, quienes no la veían de manera habitual, además de su inmueble emanaba fuertes olores nauseabundos. Es por ello que decidieron llamar a los efectivos PNP de la delegación.
Los uniformados al acudir al lugar verificaron que la septuagenaria estaba sin vida en un ambiente muy lamentable.
Un fiscal de turno también ordenó su internamiento en la morgue, cuyos restos después de varias fueron retirados y conducidos a su casa en Oyotún, para luego le puedan dar el último adiós, tal como manda la ley.





