En la región Lambayeque, la activación de quebradas podría afectar los terrenos de cultivos de agro exportación de Olmos, si no se ejecutan obras de limpieza, protección y encauzamiento.
El presidente de la Comisión de Gestión de Riesgos de Desastres del Colegio de Ingenieros del Perú, Carlos Balarezo Mesones, señaló que una de las quebradas con mayor peligro es Licurnique, perteneciente a la cuenca del río Cascajal.
Sin intervención
“Cuando se activa en eventos extraordinarios, cambia de curso y se dirige hacia el sur oeste, y podría ingresar a los terrenos agrícolas de la irrigación Olmos, causando daños a la infraestructura de H2Olmos y terrenos agrícolas de los usuarios tal como ocurrió en el 2017 con ocasión del Niño Costero.”, detalló.
Asimismo, dijo que pese a las coordinaciones para la realización de intervenciones, ello no se ha concretado. La Municipalidad Distrital de Olmos recibió el apoyo de H2Olmos para elaborar 04 Fichas Técnicas sobre el estado de Licurnique.
Los documentos fueron enviados al Gobierno Regional de Lambayeque, para que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) las incluya en un Programa de Obras de Prevención y Emergencia.
“Es muy importante que en el paquete de obras que se viene iniciando, en prevención de un probable Fenómeno del Niño, se incluyan las quebradas que se ubican en diferentes lugares de nuestra región y que de todas maneras se activarán si se presenta un fenómeno climático de gran magnitud”, remarcó el especialista.
Se requieren labores en Olmos, Motupe, Jayanca, Salas, Pítipo, Mesones Muro. Algunas quebradas son afluentes de ríos como Olmos, Motupe, La Leche, Zaña y Chancay - Reque, y cuando se activan traen importantes caudales que ocasionan desbordes.
Durante el Fenómeno El Niño (FEN) del periodo 1997- 1998 fue la activación de varias quebradas como la Sensie, Río Loco, Taymi Antiguo, etc. las que produjeron inundaciones y destrucción de viviendas en el distrito de Picsi y en el asentamiento humano Mocce Antiguo, ubicado muy cerca a la ciudad de Lambayeque.
El Senamhi advirtió que las precipitaciones podrían ubicarse por encima de los valores normales entre enero y marzo de 2027. El impacto de El Niño puede impactar en la agricultura y la pesca, además de afectar carreteras, viviendas, infraestructura y servicios básicos.
Dato
El Senamhi informó que las lluvias podrían ir en aumento desde noviembre, y cobrar intensidad entre febrero y marzo 2027





