Una inusual mortandad de aves de corral se registra en distintos caseríos del distrito de Motupe, en la región Lambayeque. De acuerdo con testimonios de pobladores a Correo, las pérdidas se concentran principalmente en los sectores de El Molino, El Carmen, El Arrozal, Cuadrado, Salitral y la parte baja de la jurisdicción.
Los criadores informaron que gallinas, patos y gansos presentan síntomas como fiebre, diarrea blanca y dificultades para desplazarse, cuadros que en pocos días derivan en la muerte de los animales. Según estimaciones locales, al menos 100 aves de corral han fallecido durante la segunda semana de marzo, lo que ha impactado directamente en la economía de las familias dedicadas a esta actividad.
En declaraciones a Correo, Daniel Enríquez Lorenzo señaló que este tipo de episodios podría estar vinculado a condiciones climáticas propias del fenómeno de El Niño. Explicó que las altas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias y hongos, lo que incrementa el riesgo de enfermedades en animales de corral.
“Los criadores están optando por cavar fosas de aproximadamente un metro de profundidad para enterrar a las aves muertas, ya que la inversión se pierde por completo”, indicó.
No obstante, advirtió que en muchos casos, por desconocimiento, algunos criadores arrojan las aves enfermas o muertas a ríos o en espacios abiertos, lo que podría contribuir a la propagación de la enfermedad en la zona.
“En pocos días se nos están muriendo nuestras gallinas y patos. Comienzan a decaer, no pueden caminar y luego amanecen muertos. Es una pérdida grande para nosotros porque de esto vivimos”, señaló el criador Julio Tullume.
Frente a esta situación, ayer un equipo del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) intervino en el sector Molino El Carmen, donde realizó una inspección sanitaria y la toma de muestras para determinar el origen del posible brote. La entidad agraria tomó muestras de pico y anal a las aves enfermas; resultados estarán en 8 días para identificar el brote en Motupe.
Cabe indicar que personal de Senasa realizó la toma de muestras cloacales y de saliva en las aves afectadas, para identificar la enfermedad.





