Dos adolescentes y un adulto perdieron la vida la noche del domingo tras ser alcanzados por disparos en el cruce de los jirones Atahualpa y García Calderón, en la provincia constitucional del Callao. El ataque ocurrió mientras las víctimas celebraban los carnavales aprovechando la ola de calor, en lo que constituye uno de los hechos más violentos registrados en la zona en las últimas semanas.
El crimen se produjo cuando dos sujetos no identificados llegaron al lugar a bordo de una motocicleta. Sin mediar provocación aparente, abrieron fuego contra los menores y huyeron con rumbo desconocido antes de que pudiera activarse alguna respuesta policial.
Los vecinos que escucharon los impactos de bala se refugiaron en sus viviendas mientras los cuerpos quedaban tendidos sobre la vía pública. La escena del crimen fue acordonada a la espera de la llegada de los peritos de criminalística y representantes del Ministerio Público.
El trabajo de los especialistas forenses permitió establecer la magnitud del ataque con mayor precisión. La Policía Nacional recogió hasta 22 casquillos de bala en el lugar, lo que evidencia la ferocidad con la que fue ejecutado el crimen.
Hasta el momento las autoridades no han determinado el móvil del ataque ni identificado a los responsables. El caso quedó en manos de la Comisaría del Callao, que conduce las investigaciones para esclarecer los hechos.
La Policía Nacional maneja lal hipótesis de que el blanco principal del ataque era el adulto que se encontraba acompañado de los menores, quien intercambió disparos con los atacantes para intentar defenderse.
El crimen adquiere especial relevancia por el contexto en que ocurrió. El gobierno de José María Balcázar había decretado apenas 48 horas antes un estado de emergencia por 30 días en Lima Metropolitana y el Callao con el objetivo de combatir la creciente criminalidad en ambas jurisdicciones.





