El concierto de Robbie Williams en el Arena 1 de Costa Verde, realizado la noche del 23 de septiembre, terminó en caos, pues al día siguiente la Municipalidad de San Miguel clausuró el recinto y miles de asistentes se quedaron sin ver al artista. Tras ello, se revelaron situaciones adversas con respecto a la empresa organizadora, permisos de última hora y un conflicto judicial vigente, según reveló el dominical Punto Final.
EMPRESA DADA DE BAJA
Como se conoce, Indecopi anunció que abriría una investigación contra la empresa One Entertainment SAC, señalada como presunta productora del show. Sin embargo, según registros de la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (SUNAT), One Entertainment figura como dada de baja desde julio de 2023 e incluso mantiene una deuda coactiva superior a 800 mil soles.
Además, la empresa ya había sido sancionada antes por Indecopi: en 2022 recibió una multa por restringir las devoluciones tras la cancelación del concierto Guns N’ Roses, y otra de 2.4 UIT por no ofrecer reembolsos cuando se reprogramó el show de Kiss. En junio de 2025 fue nuevamente multada.
De acuerdo con registros públicos, One Entertainment fue fundada en 2015 por Manuel Antonio Jáuregui, junto al empresario ecuatoriano Ramón Larrea. En mayo de 2021 la empresa autorizó la transferencia de sus vehículos; ese mismo año la Sunat inició cobranzas coactivas. En 2022, Jáuregui fue removido de la gerencia, y año y medio después la Sunat dio de baja a la compañía. Esta empresa, empero, no es la que gestionó los permisos para el concierto de Robbie Williams.
ONE ENTERTAINMENT NO ORGANIZÓ EVENTO
Si bien One Entertainment promocionó el evento desde febrero, la autorización oficial fue tramitada por Two Times Production S.A.C., empresa que obtuvo los permisos recién el 22 de septiembre, un día antes del primer show. La Municipalidad de Lima había señalado que el recinto cumplía las condiciones de seguridad para una capacidad de 30 400 personas; el Ministerio del Interior otorgó las garantías correspondientes, y la Municipalidad de San Miguel emitió una autorización temporal por la que la productora pagó 91.50 soles. En los trámites, la empresa fue representada por su gerente general, Judith Casimiro Inca.
Two Times Production fue constituida en marzo de 2024 por los mismos empresarios vinculados a One Entertainment, Ramón Larrea y Antonio “Toño” Jáuregui. La empresa precisó por escrito que es ella la organizadora real de los eventos y que One Entertainment funciona solo como una marca comercial.
El reportaje también reveló que Two Times Production no es la única firma vinculada al concierto. Arena 1 SAC, la empresa que administra el recinto, comparte accionistas –los mismos Larrea y Jáuregui– y domicilio fiscal con Two Times Production. Consultada sobre quién asumiría las multas pendientes de One Entertainment, la empresa no respondió.
CONFLICTO JUDICIAL
A ello se suma un litigio en torno al terreno donde opera Arena 1. En 2018, durante una gestión anterior de Eduardo Bless como alcalde de San Miguel, la municipalidad firmó un convenio que permite a Arena 1 usar cerca de 36 mil metros cuadrados por diez años para una carpa movible, sin fines de lucro, a cambio de módulos de serenazgo, cámaras y entradas de cortesía.
El problema es que ese terreno se encuentra bajo la jurisdicción de la Marina de Guerra, que en diciembre de 2023 canceló el derecho de uso otorgado a la municipalidad. El caso está judicializado, pero los conciertos continuaron realizándose en el lugar.
La seguridad de las vías de evacuación del recinto ya había sido cuestionada meses atrás. Esa advertencia se hizo evidente la noche del concierto. Cabe mencionar que el convenio entre la Municipalidad de San Miguel y Arena 1 permanece vigente hasta 2028 y, según el municipio, será evaluado.





