Los gremios de transportistas de carga pesada evalúan medidas de fuerza ante la confluencia de problemas que amenazan su operatividad diaria. La crisis energética nacional sumada a deficiencias estructurales del sistema vial y otros factores económicos configuran un escenario crítico para el sector.
El presidente del gremio Transportistas Unidos de Carga Pesada del Perú, Iván Valencia, reveló que analizan un paro de alcance nacional. La decisión final depende de lograr una reunión urgente con las máximas autoridades del nuevo Gobierno.
Valencia denunció públicamente la exclusión de su sector del recién creado comité de crisis energética. A pesar del impacto directo del desabastecimiento de GNV, ninguna invitación llegó a los representantes de carga pesada.
El líder gremial hizo un llamado directo al Ministerio de Transportes y al Ejecutivo central para abrir canales de diálogo. Recordó la fluida comunicación previa con el presidente Jerí que se interrumpió con el cambio de gestión.
Valencia criticó duramente la eliminación de la franja estabilizadora que moderaba los precios de hidrocarburos para el sector. Sin esa herramienta estatal, los costos operativos escalan sin control directo sobre los incrementos del mercado.
Al advertir sobre las consecuencias de mantener la indiferencia oficial, el presidente gremial fue explícito sobre sus planes inmediatos.
“Si no hay una reunión hasta el fin de semana nos vamos a un paro nacional”, anunció en entrevista con Exitosa.
Valencia defendió la permanencia de Petroperú como garante de precios razonables en el mercado. Su desaparición significaría alzas desmedidas que ningún transportista podría absorber sin trasladarlas al consumidor final.
Cuatro factores que precipitan la paralización
Marlon Milla, presidente de los Gremios de Carga Pesada del Perú, detalló los elementos que convergen hacia una paralización inevitable. Cada uno representa una carga adicional que el sector ya no puede sostener sin medidas de protección estatal.
Milla identificó con precisión los problemas estructurales que desgastan al rubro desde hace tiempo.
“Son cuatro factores importantes acá, el alza del combustible, vías deshechas, concesionarios de los peajes, el abuso total y tenemos la inseguridad en el transporte”, enumeró.
Los gremios iniciaron un proceso de consulta con sus bases a nivel nacional para evaluar la situación. La decisión final del paro se tomará en el pleno nacional convocado para las próximas semanas.
Milla mantuvo una postura dialoguista aunque advirtió sobre el límite de la paciencia gremial. La falta de respuesta oficial precipitaría una medida de presión que afectaría toda la cadena de abastecimiento nacional.
Al explicar el cronograma de acciones, el líder gremial fue claro sobre el margen temporal disponible.
“Estamos esperando un par de semanas, nosotros debemos estar ya en el pleno nacional y ahí sale la decisión del paro general es indefinido y nacional”, reveló.
Los transportistas mantienen disposición al diálogo pero exigen reciprocidad inmediata de las autoridades. Sin avances concretos, el país enfrentaría una paralización total del transporte de mercancías en el corto plazo.





