Ante la proximidad de la temporada de lluvias y el aumento del riesgo de huaicos en Lurigancho-Chosica, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) reforzó la vigilancia permanente y en tiempo real de las quebradas Huaycoloro y Río Seco.
La entidad, adscrita al Ministerio del Ambiente, señaló que esta labor se realiza mediante su Sistema de Monitoreo de Huaicos, que genera información técnica clave para la prevención y respuesta ante emergencias.
El jefe institucional del IGP, Hernando Tavera, explicó que el sistema permite detectar variaciones en los cauces y niveles de agua que podrían anticipar la ocurrencia de un huaico, posibilitando la emisión de alertas con hasta 50 minutos de anticipación.
Esta información es compartida con las autoridades competentes y entidades como Sedapal, que pueden adoptar medidas preventivas para proteger infraestructuras críticas como la Planta de Tratamiento de Agua La Atarjea y asegurar la continuidad del abastecimiento de agua potable en Lima Metropolitana.
El monitoreo se realiza a través de cuatro estaciones estratégicamente ubicadas en puntos clave de las quebradas, equipadas con cámaras, sensores y equipos especializados que transmiten datos e imágenes en tiempo real.
El IGP destacó que estas zonas son históricamente vulnerables a flujos de agua, lodo y sedimentos durante lluvias intensas, por lo que el seguimiento continuo fortalece la gestión del riesgo, mejora la capacidad de respuesta y contribuye a la protección de las comunidades e infraestructura local.





