El libro de incidencias del Liceo Naval Almirante Guise registra en lo que va del año más de 20 casos de tocamientos, acoso, peleas, violencia física y psicológica, y destrucción de mobiliario. Según el dominical de Panorama, los abusos no eran hechos aislados, sino parte de un sistema marcado por amenazas, miedo y complicidad.
De acuerdo al reportaje, los correos institucionales entre docentes y padres confirman los casos de bullying y muestran que, sin procesos específicos, las víctimas quedaban a merced de sus agresores, día a día, mes a mes, sin que hubiera alguna sanción.
CASO
Uno de los casos fue reportado el 25 de junio, cuando la madre de un alumno informó a la profesora Edith Cullanco que dos compañeros de otra aula rodeaban a su hijo por detrás y buscaban frotarse con él.
Ese mismo día, el profesor Jorge Cabanillas respondió que antes de su clase dos estudiantes ajenos al curso rodearon al menor e intentaron tener contacto físico, y que intervino de inmediato. “Antes del inicio de la sesión, dos estudiantes que no pertenecen al curso de inglés rodearon a la víctima y realizaron conductas que lo hicieron sentir incómodo, incluyendo intentos de tener contacto físico con él. Al percatarme de la situación, intervine de inmediato para detener la conducta; llamé la atención a los estudiantes (...) Entiendo su preocupación desde mi rol como docente”, se lee en el email.
El 26 de junio, la profesora Edith Cullanco, mediante correo, explicó que revisó las cámaras de videovigilancia y corroboró lo denunciado. Añadió que ese día (26 de junio), en tutoría, un alumno se acercó a la víctima haciendo movimientos corporales. El alumno dijo que imitaba el baile de las tijeras. Ella lo reprendió, él pidió disculpas y se informó a su familia para que adopte medidas correctivas en casa.
SIN CONSECUENCIAS
El menor afectado recibe tratamiento psicológico. Según el reporte, los correos quedaron en “letra muerta”; caso tras caso pasaba sin castigo y los alumnos llegaban a hacer renunciar a profesores.
REFORMA PENDIENTE
Jorge Petrozzi, abogado del menor de 16 años agraviado en el Liceo Naval, sostuvo que estos casos no son aislados y cuestionó la efectividad, pues se llenan el acta y no hay sanción. Frente a ello, pidió reformar el sistema penal, ya que la delincuencia empieza a edades cada vez menores.





