Durante años, Lorena Rosa Malú Canales Cerdán (38) fue una empleada más y, desde su puesto como analista de operaciones de un banco conocido, realizó transferencias no autorizadas por S/6.5 millones a sus propias cuentas bancarias, que le permitieron llevar una vida de lujos financiada con dinero ajeno.
Según el dominical Panorama, la fiesta terminó el 15 de julio pasado cuando la auditoría interna del banco la descubrió. Hoy enfrenta cargos por hurto agravado, receptación y fraude electrónico.
Malú no era una empleada cualquiera, pues tenía acceso privilegiado a cuentas de créditos hipotecarios y de ahorros, una llave que abría la puerta a millones de soles.
Su estrategia fue efectiva: transferencias de S/15 000 cada una, un monto calculado para no disparar las alarmas del área de investigación de fraudes. En total, realizó 455 operaciones no autorizadas repartidas en 8 cuentas bancarias, entre soles y dólares. Una de ellas pertenecería a su propia madre.
Al respecto, el coronel PNP Freddy Delgado de la Torres, jefe de la División de Investigación de Estafas, indicó que la implicada “venía trabajando desde el 2012, ocupando diversos cargos, y en la actualidad era analista de operaciones con acceso a cuentas de créditos hipotecarios y de ahorros”.
Desde su primera transferencia ilegal, Malú comenzó a disfrutar el dinero ajeno sin disimulo: viajes, restaurantes exclusivos y compras se convirtieron en su rutina. Solo en febrero, las transferencias desde su propio escritorio se intensificaron.
Las autoridades policiales también revelaron que tenían intención de adquirir una vivienda, y al momento del allanamiento se hallaron en su poder tres cheques de gerencia por un valor de 180 000 dólares cada uno.
Malú fue detenida, pero llevará su proceso en libertad. Tras ello, la entidad financiera aseguró haber recuperado casi la totalidad del monto robado. La Policía precisó que se recuperaron S/6 millones 200 mil soles.





