Una adulta mayor de Jicamarca generó revuelo colectivo tras conocerse que invirtió su propio dinero en la compra de materiales para colocar señalización vial en su localidad. La mujer expresó su indignación por el abandono de las autoridades tras el reciente accidente en el anillo vial de Huarochirí.
“Yo hago mi inversión propia. Nadie me ayuda, yo no tengo ayuda de ninguna institución. Yo lo hago recogiendo mi junta y con eso lo invierto para poder tener una vía visible, porque en la neblina es muy oscuro que no se ve nada”, confesó.
La residente del lugar recalcó que todo el trabajo y los gastos corren únicamente por su cuenta, motivada solo por el deseo de evitar más tragedias en una vía donde la visibilidad se reduce drásticamente durante las mañanas con neblina.
Gastó S/120 por rollo reflectante
Durante una entrevista con Exitosa, la señora reveló la cantidad aproximada que destina para adquirir los materiales necesarios. Incluso mostró uno de los productos más llamativos: el rollo de material reflectante que utiliza para reforzar la señalización.
“S/120 me cuesta este rollo. Sale de mi propio bolsillo. Justo ahora estaba pegando arriba en el anillo vial. La gente que me ve, la gente sabe que yo coloco todo lo que respecta al anillo vial”, afirmó.
El material reflectante es crucial para la seguridad nocturna y en condiciones de poca visibilidad, momentos en los que se registran la mayoría de accidentes en la zona.
La mujer reveló que recibe propinas de aquellas personas que transitan por el lugar y reconocen su trabajo. Estos aportes voluntarios le permiten seguir comprando materiales y contribuyendo a la seguridad vial.
“Nadie me apoya para invertir. Los que me están viendo y me conocen, me dejan su propina por su propia voluntad y ya con eso puedo seguir trabajando. Me importa hacer el trabajo, la visualidad para que un carro no se vaya adentro”, declaró.
Zona de alto riesgo
Jicamarca, ubicada en Huarochirí, es una zona conocida por su peligrosidad vial debido a la falta de infraestructura adecuada. El anillo vial, en particular, registra frecuentes accidentes que han dejado víctimas mortales y heridos graves.
La neblina matutina reduce dramáticamente la visibilidad en la zona, convirtiendo el tránsito en una actividad de alto riesgo. Sin señalización apropiada, los conductores carecen de referencias visuales para mantenerse en la vía, aumentando las probabilidades de despistes y caídas.

Los vecinos y transeúntes reconocieron el esfuerzo de la adulta mayor, quien se ha convertido en una figura conocida en la zona por su constante trabajo colocando y manteniendo la señalización vial que las autoridades nunca instalaron.
Su dedicación ha generado admiración en redes sociales, donde usuarios destacan su ejemplo de ciudadanía activa frente a la negligencia estatal, aunque también cuestionan que una persona de la tercera edad deba asumir responsabilidades que corresponden a las instituciones públicas.
Sin embargo, hasta el momento, no se ha registrado pronunciamiento oficial ni anuncio de acciones por parte de la Municipalidad, el Gobierno Regional de Lima o el sector Transportes respecto a esta situación que evidencia la precariedad de la infraestructura vial en zonas periféricas.





