Seis meses de prisión preventiva deberá cumplir un sujeto de 41 años que se encuentra prófugo de la justicia, debido a que fue acusado de realizar tocamientos indebidos a su hija de 13 años. Los ataques se habrían producido en múltiples ocasiones en el interior de su domicilio, en la provincia de Ayabaca.
El fiscal Alexis Roa Ordinola de la Fiscalía Mixta de Ayabaca, demostró ante el Juzgado de Investigación Preparatoria la concurrencia de los tres presupuestos que exige la ley para la prisión preventiva: graves elementos de convicción, una probable pena superior a los cinco años y peligro de fuga. Asimismo, acreditó la proporcionalidad y la duración necesaria de la medida.
Un elemento determinante para obtener esta medida fue la declaración en cámara Gesell bajo la figura de prueba anticipada. En ella, la menor relató de manera coherente y detallada los abusos sufridos, revelando que su progenitor la sometía mediante manipulación emocional y constantes amenazas de suicidio para asegurar su silencio.
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Este testimonio fue clave para que el magistrado validara la gravedad de los cargos y el riesgo que corre la víctima.
La investigación fiscal determinó que los actos de abuso se produjeron de manera continuada durante un periodo de dos años, entre el 2021 y el 2023.
Los hechos fueron cometidos en una vivienda situada en la Comunidad de Tacalpo, donde el imputado aprovechaba el vínculo de convivencia y los momentos de descanso de la menor para perpetrar los tocamientos.
Cabe precisar que la víctima tenía apenas 13 años cuando se iniciaron estos hechos.
Debido a que el procesado se encuentra como no habido, el juzgado -a solicitud de la Fiscalía- ha emitido las órdenes de captura a nivel nacional. La medida busca su ubicación y detención para su posterior internamiento en un centro penitenciario.





