Un grupo de ciudadanos bolivianos que permanecía imposibilitado de regresar a su país debido a las restricciones en la frontera emprendió este domingo su traslado hacia el aeropuerto internacional Inca Manco Cápac de Juliaca, en la región Puno. La medida forma parte de un operativo coordinado entre autoridades peruanas y bolivianas para facilitar el retorno de personas afectadas por la crisis que atraviesa el vecino país.
La movilización se realizó durante la madrugada desde el distrito fronterizo de Desaguadero. En total, 43 personas fueron transportadas en un bus de la Policía Nacional del Perú con dirección al terminal aéreo, desde donde continuarán su viaje de regreso.
Traslado bajo coordinación binacional
El desplazamiento contó con resguardo de efectivos policiales y la participación de autoridades de ambos países. La unidad utilizada para el traslado estuvo acompañada por personal de la comisaría de Desaguadero durante el recorrido.
Entre los pasajeros se encontraban ciudadanos que permanecían varados en territorio peruano por la interrupción del tránsito fronterizo. Asimismo, viajaron la ejecutiva Candelaria Vargas Zelada y el alcalde de Desaguadero, Bolivia, Isidro Henry Mamani Cerda.
De acuerdo con la programación establecida para este domingo, un total de 49 ciudadanos bolivianos abordarán un avión Hércules para retornar a su país. La operación forma parte de las acciones implementadas para atender a quienes no podían cruzar la frontera por vía terrestre.
Las autoridades informaron que el vuelo humanitario ha sido organizado de manera conjunta por diversas instituciones. Entre ellas figuran la Fuerza Aérea del Perú, la Cancillería y otras entidades involucradas en la atención de la emergencia.
El operativo busca brindar una alternativa de traslado a ciudadanos de Perú y Bolivia afectados por el cierre fronterizo. La medida responde a las dificultades de desplazamiento generadas por la situación social que afecta a varias regiones del país altiplánico.
Camiones continúan varados en Desaguadero
Mientras se ejecutan las acciones para el retorno de pasajeros, la situación del transporte de carga en la frontera continúa sin cambios. En los exteriores del Centro de Atención en Fronteras de Desaguadero permanecen inmovilizados cientos de vehículos pesados.
Las filas de camiones alcanzan hasta siete kilómetros de extensión en algunos tramos. Los conductores permanecen en la zona desde hace casi tres semanas a la espera de que se habilite el paso hacia sus destinos.
La paralización del tránsito ha generado dificultades para quienes transportan mercancías entre ambos países. Además de la incertidumbre por la reapertura de las rutas, los transportistas deben afrontar la escasez de recursos y las condiciones climáticas de la zona.





