La situación epidemiológica en las ciudades de Juliaca y San Miguel, en la provincia de San Román, ha tomado un giro enérgico tras el reciente reporte de la DIRESA Puno, que confirma un total de 249 casos de sarampión en la región.

Ante el riesgo inminente de propagación, la Unidad de Gestión Educativa Local de San Román (UGEL) ha determinado que solo las instituciones educativas que acrediten un 90% de vacunación entre su personal y alumnado podrán mantener las clases presenciales. Aquellos centros que no alcancen esta meta deberán migrar inmediatamente a la modalidad virtual para salvaguardar la salud pública.

Como medida complementaria, las autoridades han prohibido estrictamente cualquier evento o actividad que genere la concentración masiva de estudiantes, docentes o padres de familia.

Esta restricción se determinó debido a las cifras altas de contagios que se registran en Juliaca (141 casos) y San Miguel (46). Además, se ha condicionado la atención presencial en las oficinas de la UGEL a la presentación obligatoria del carné de vacunación.

La situación podría agudizarse a corto plazo, ya que existen 90 pruebas pendientes de resultados que elevarían significativamente las cifras oficiales. Mientras las localidades como San Pedro de Putina Punco, Puno y otros, también reportan incidencias. Las autoridades exhortaron a las comunidades educativas a facilitar las jornadas de inmunización para evitar un cierre prolongado de las aulas.

Debido a esta disposición, en la escuela Santa Catalina de Juliaca muchos padres de familia, que no contaban con carné de vacunación, no lograron ingresar a una actividad interna que organizaron en dicho centro, causando diversas reacciones.