En horas de la mañana de este martes, los familiares, amigos y compañeros de trabajo de la “línea 14” llevaron el féretro de Macario Barrantes Callata hasta la avenida Circunvalación y el jirón Vilcanota del distrito de San Miguel, provincia de San Román, lugar donde el infortunado ciudadano falleció luego de ser atropellado por un vehículo de la empresa 1B.
Con el ataúd en el lugar, los familiares y compañeros de trabajo paralizaron el tránsito momentáneamente para expresar su profundo dolor e indignación por su trágico fallecimiento, tras ser víctima de un atropello en la ciudad.
La principal exigencia de los protestantes está dirigida hacia la pronta captura del conductor de la unidad vehicular perteneciente a la empresa de transportes “1B”, señalada como la involucrada en el fatal accidente de tránsito. Los allegados de la víctima lamentaron la aparente pasividad en las diligencias iniciales y demandaron que el responsable no quede en la impunidad tras haber enlutado a una familia.

Los asistentes hicieron un llamado urgente a los miembros de la Policía Nacional y al Ministerio Público para que inicien una investigación rápida, seria y transparente. Los compañeros de trabajo del fallecido advirtieron que se mantendrán vigilantes y no descartan radicalizar sus medidas de protesta en caso de que las autoridades no muestren avances concretos en el esclarecimiento del caso.
Los compañeros del infortunado, quien era socio de la línea 14 e ingeniero de profesión, participaron en la protesta con sus respectivos vehículos. Posteriormente el féretro fue trasladado hasta el centro poblado Ramis, en el distrito de Taraco, donde darán el último adiós.






