Tras el asesinato del interno, César Velásquez Montoya, conocido como “Chino Malaco”, un grupo de fiscales y 30 efectivos de la Policía Nacional ejecutaron una requisa en el penal de Juliaca.
El operativo tuvo como objetivo principal restablecer el control y detectar objetos prohibidos luego de que el interno fuera victimado con un arma de fuego dentro del recinto penitenciario el pasado lunes.
Durante la intervención, las autoridades hallaron una gran cantidad de objetos punzocortantes, cordones y otros elementos restringidos, los cuales fueron incautados e incinerados de inmediato.
La fiscal de prevención del delito, Marifé Añasco, expresó su profunda preocupación por la vulneración de la seguridad y cuestionó severamente la gestión del director del penal ante el hallazgo de armas de fuego, las cuales representan un peligro latente para internos, abogados y personal del INPE.
El Ministerio Público anunció la apertura de una carpeta fiscal para investigar las deficiencias administrativas y determinar cómo ingresó el armamento utilizado en el crimen.
Las autoridades advirtieron que estos operativos se realizarán de forma constante para mitigar la violencia interna y exhortaron a la administración penitenciaria a endurecer los controles de ingreso de manera permanente.





