Alejandra Saba aún no se recupera del impacto que causó en los seguidores de “Luz de Luna 4” la muerte de Josefina, su personaje en la telenovela estelar de América. El trágico desenlace de una madre de dos hijos adolescentes, a manos de su esposo, trascendió del mero entretenimiento para fomentar una reflexión necesaria sobre la violencia doméstica, permitiendo que muchas televidentes se identifiquen con el sufrimiento y la realidad de una mujer maltratada.
“No me imaginé que la gente iba a reaccionar como lo ha hecho. Hay un montón de seguidores que me están escribiendo, se solidarizan con mi personaje, me cuentan experiencias similares que tienen ver con la violencia en sus casas. En verdad, no tenía idea del impacto y del cariño que le tenían al personaje, estoy agradecida y alucinada al mismo tiempo”, dice la actriz.
Los seguidores tenían escrita su propia historia con final feliz para Josefina...
Ah, claro. y por eso protestan en las redes. Muchos querían que se case con Bobby Chipén y me cuestionan la muerte de Josefina. Da mucha ternura todo esto.
La razón del impacto de tu personaje es que denuncia una realidad que viven muchas mujeres en el Perú.
Totalmente, y creo que eso es interesante porque yo tenía un poco de miedo cómo lo iban a tomar, si es que identificarían las señales de un hombre violento con su familia. También he leído comentarios que culpan a Josefina de su propia tragedia, es una señal que todavía hay mucho por trabajar respecto a la violencia familiar.
Lo importante es que se reflexione sobre el tema.
Sí, eso es lo medular, lo real es que a raíz de la telenovela, muchas mujeres se atreven a escribirme diciendo que están pasando lo mismo que Josefina. Todo esto nos motiva a la reflexión.

¿Las escenas fuertes con Jesús Neyra eran impactantes, las trabajaban mucho para sacarlas adelante?
Jesús es un ser humano hermoso, una gran persona y gran actor, ha sido increíble trabajar con él porque ha sido un excelente compañero y me ha cuidado un montón durante toda la novela. El director nos marcaba las escenas y en base a eso íbamos también conversando y aportando. Entre nosotros ha existido mucho respeto y cuidado, todo esto dio como resultado que nuestra historia impactara.
En una historia de ficción es un elemento vital la química entre los personajes.
A veces en la pantalla hay una química que no hay en la vida real, puede pasar, pero es mucho más desgastante trabajar así. En la telenovela, con Jesús, en general con el núcleo de la familia Pacora siempre hubo mucho cariño, todos nos llevamos muy bien, eso se proyectó en la pantalla.
Has hecho más teatro y cine que televisión, ¿alguna razón en particular?
Es verdad, he podido desarrollarme más en esos rubros que me han dado muchas satisfacciones. Con Del Barrio, he representado personajes que entran y salen en sus telenovelas, pero claro, no fue algo así continuo como con Josefina. Fue algo que se dio hasta ahora, son cosas que pasan y que llegan de pronto.
Definitivamente, Josefina marcará tu carrera televisiva.
Honestamente creo que las cosas se dan en el momento que se tienen que dar, si me pongo en un plano más espiritual, por decirlo así, quizá antes no estaba emocionalmente preparada para asumir un personaje como Josefina. Mi carrera se ha ido dando así, no sé qué va a pasar ahora tampoco con ella, pero yo estoy agradecida de todo lo que he aprendido y la gente que he conocido.





