El próximo 12 de octubre, el legendario Alex Lora cumple 58 años transitando por los caminos del rock al frente de “El Tri”, que no ha dejado de conectar con nuevas generaciones de seguidores.
“Nunca planeé llegar a los 58 años de rock and roll, ni imaginé que me pondrían estatuas en lugares como Guadalajara, Puebla o Los Ángeles. Aunque ha recibido distinciones importantes, el mayor reconocimiento es el respaldo del público y que la gente cante mis canciones”, dice Lora, que junto a su banda estará en Lima, el 25 de junio en el Anfiteatro del Parque de la Exposición, el 27 en el local Caballos de Paso de Piura y el 28 de junio en el Palacio de Bellas Artes de Arequipa.
¿Alguna fórmula para mantener a “El Tri” en total vigencia a casi seis décadas de vida musical?
La vigencia de la banda se debe a que sus letras siempre han criticado la realidad y lo que no funciona en los gobiernos, abordando temas que, a pesar del paso de las décadas, siguen sin resolverse. Y lo más importante, no somos una banda de la nostalgia, nuestras canciones siguen vivas y se adaptan al momento que se está viviendo, comunicando lo que la gente siente y piensa en el presente.
¿Cómo logra una banda de rock mantener su popularidad frente a géneros nuevos como el reggaetón, el trap o los corridos?
El rock en México es como las luchas; siempre ha tenido su público, incluso cuando no había apoyo de los medios o existía represión, esa rebeldía es lo que ha mantenido al rock and roll en el corazón y en la mente de toda la raza. De hecho, toda la música nueva, la música urbana, el hip hop, el reggaetón, los corridos, todos, tienen una influencia directa del rock and roll. Como dice el maestro Billy Joel: Sigue siendo rock and roll para mí.
¿De todo tu repertorio, cuál canción te sorprendió por su enorme éxito y vigencia?
Fue una sorpresa descubrir que en Perú, hace 40 años, el éxito número uno no era “Triste canción de amor”, como pensábamos nosotros, sino “El Vicioso” (Adicto al rock and roll). Esa canción se convirtió en un verdadero himno que enciende a toda la audiencia desde los primeros acordes y que además es una canción que ya es un clásico.

¿Y cómo se componen esos clásicos, cuál es tu proceso creativo?
El lugar no es importante, no necesariamente escribo en un estudio, eso sí, primero debo tener la música, la melodía. Cuando digo, este tema merece una canción, entonces trato de adaptarla a la situación que quiero comunicar. La música siempre será lo primero, y después la letra según lo que está pasando, según el momento que estamos viviendo.
¿Cuál es tu principal motivación para continuar en los escenarios?
Ver a la raza como se prende con uno, se olvida de sus problemas y grita con nosotros, canta y se emociona. Esa es mi principal motivación, es lo que me hace a mí ir para adelante y tratar de hacer las cosas cada vez mejor. La palabra retiro no la tomo en cuenta.
¿Qué significa para ti la palabra vigencia?
Para mí, es seguir adaptando mis rolas al momento que estamos viviendo, porque El Trí no vive del recuerdo, no estamos añorando qué padre cuando ensayábamos en el estacionamiento de mi casa y rentábamos los instrumentos para ir a la tocada. Estamos conscientes de que fue una época muy padre esa, pero nuestra onda, nuestro rock and roll es en este momento, ahora que estamos comunicando lo que la raza siente, piensa y opina ahorita, ahorita en este momento.
Empezaste muy joven en la música. ¿Qué le diría ese joven de 20 años que comenzó con Three Souls in My Mind al roquero vigente que eres hoy?
Pues que ensaye y le eche ganas, que no afloje, que trate de comunicar en sus canciones el sentir de la raza. La carrera es difícil pero siempre hay que estar motivado y mantener esa pasión por la música. Yo empecé a tocar rock el 12 de octubre del 68, cuando se iniciaron los Juegos Olímpicos en México, fue mi primera tocada ya en forma. Y sigo adelante.





