La presentación del cantante puertorriqueño superó el récord previo de Kendrick Lamar y marcó un hito histórico para la música latina a nivel global. (Photo by JOSH EDELSON / AFP)
La presentación del cantante puertorriqueño superó el récord previo de Kendrick Lamar y marcó un hito histórico para la música latina a nivel global. (Photo by JOSH EDELSON / AFP)

Bad Bunny hizo historia en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl al convertirse en el primer artista latino en protagonizar este escenario y, además, alcanzar la mayor audiencia registrada en la historia del evento.

Según cifras difundidas por la cadena NBC, el show del artista puertorriqueño alcanzó 135,4 millones de espectadores, superando el récord previo que ostentaba Kendrick Lamar, cuya presentación en el Super Bowl 59 de 2025 fue vista por 133,5 millones de personas.

Un récord que redefine el medio tiempo

La cifra convierte a Bad Bunny no solo en un fenómeno musical, sino en un hito cultural y televisivo, al posicionar a la música latina en la cima de uno de los eventos deportivos más vistos del planeta.

El espectáculo destacó por su despliegue escénico, identidad cultural y conexión con una audiencia global que respondió masivamente a la propuesta artística del intérprete.

Los shows de medio tiempo más vistos en la historia

De acuerdo con Billboard, este es el ranking de los espectáculos de medio tiempo del Super Bowl con mayor audiencia histórica:

  1. Bad Bunny (2026) – 135,4 millones
  2. Kendrick Lamar (2025) – 133,5 millones
  3. Usher (2024) – 123,4 millones
  4. Rihanna (2023) – 121 millones
  5. Katy Perry (2015) – 121 millones
  6. Lady Gaga (2017) – 117,5 millones
  7. Coldplay (2016) – 115,5 millones
  8. Bruno Mars (2014) – 115,3 millones
  9. Madonna (2012) – 114 millones
  10. Beyoncé (2013) – 110,8 millones
  11. Black Eyed Peas (2012) – 110,2 millones

Impacto global para la música latina

El logro de Bad Bunny consolida el crecimiento sostenido de los artistas latinos en los escenarios más influyentes del entretenimiento mundial. Su presentación no solo rompió barreras culturales, sino que redefinió el alcance del medio tiempo del Super Bowl, tradicionalmente dominado por figuras anglosajonas.

Con este récord, el artista puertorriqueño reafirma su posición como uno de los nombres más influyentes de la industria musical contemporánea.