Luego de la disolución de Verano del 83, una de las agrupaciones más queridas del norte peruano, la inquietud creativa de Miky Bendezú —músico, gestor cultural y selector musical— ha encontrado un nuevo cauce colectivo en Cósmica.
Ahora, esta banda trujillana refresca la escena con una sensibilidad renovada y capitaliza la experiencia de sus integrantes en una propuesta que evoluciona hacia texturas más etéreas.
PALMAS
Con este ensamble, el ADN melódico de Trujillo retoma el protagonismo y reafirma a la ciudad como una plaza inagotable de proyectos de alta factura.
El sonido de la agrupación se sumerge en el dream pop a través de paisajes sonoros que invitan a la introspección y al viaje sensorial. Su reciente entrega, Demos Vol. 1, es un ejercicio de honestidad electroacústica capturado desde la intimidad de un home studio.
A través de cuatro canciones: ‘‘Rompamos los límites y viajemos al espacio’’, ‘‘Sueños mágicos’’, ‘‘Heydi’’ y ‘‘Paraíso (eterno)”, la banda aborda temas como el optimismo y los sueños que rompen las barreras del tiempo. La sencillez de este primer formato es su mayor fortaleza, funcionando como una carta de presentación directa para quienes buscan refugio en melodías suspendidas en el espacio.
Este debut será el precedente a un EP más robusto programado para finales de octubre, donde la banda transitará hacia un formato eléctrico sólido con matices de shoegaze. Con esta transición, Cósmica se prepara para consolidar su lugar en el mapa nacional, demostrando que la descentralización musical en el Perú sigue entregando joyas que merecen ser descubiertas.
El grupo está integrado por Brillit Rodas (voz), Francesca Ríos (teclado), Miguel Bendezú (primera guitarra), Fabricio Bay (batería), Victor Ojeda (bajo) y Kent Ibáñez (segunda guitarra).





