Jason Mraz volverá a Latinoamérica, y Perú será una de sus paradas más esperadas. La cita es el próximo 12 de marzo, cuando el cantautor estadounidense suba al escenario para ofrecer un espectáculo lleno de su característico optimismo, sus letras sinceras y ritmos que combinan pop, folk y reggae.

En una entrevista con Diario Correo, el artista compartió sus expectativas sobre el concierto en nuestra capital y cómo la música lo ha acompañado en los últimos años. Mraz promete que esta será una noche para recordar, no solo por sus grandes éxitos como “I’m Yours” y “Lucky”, sino que también compartirá canciones de su más reciente álbum, ofreciendo una experiencia única para quienes asistan al show.

—¿Qué es lo que más esperas de tu visita a Perú? ¿Has tenido la oportunidad de descubrir un poco de nuestra cultura o música?

Hace 15 años viajé a Machu Picchu, pasé unos 10 días en Cusco disfrutando de la comida local, que es una de las mejores comidas del mundo. La música tradicional de Perú es bastante hermosa y, por supuesto, el medio ambiente y el paisaje. Esta será mi primera vez regresando como músico, estoy muy ansioso.

—¿Tienes alguna sorpresa para tu debut en nuestro país?

No pienso demasiado por adelantado. En los últimos años me he inclinado hacia las canciones sobre gratitud; alegría, armonía, autoestima, autorrealización, solo para guiar al oyente desde la cabeza hasta el corazón y salir con una experiencia elevada. Me atrevo a decir espiritual, así que ese es mi objetivo. No soy bueno con las sorpresas, realmente nunca sabes cómo va a ir, esa es la belleza de los conciertos en vivo.

—Tu fundación trabaja temas de sostenibilidad y educación. ¿Qué te inspiró a unir la música con generar un impacto positivo?

Para mí van juntos. Quiero decir, que la música en sí crea un impacto en el mundo, una onda sonora que puede tocar a la gente. Mis héroes musicales siempre tuvieron el activismo o la filantropía ligados a su éxito, así que sabía que si alguna vez tenía éxito, iba a hacer lo mismo y comencé a mirar a mi alrededor en el mundo en el que vivo. Quería ayudar a desarrollar y mantener programas de arte para niños, de todos los orígenes y capacidades para que tuvieran los mismos derechos y oportunidades que yo. De manera similar, el analizar el mundo de la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimentaria. Me aseguré que los jóvenes de los programas de arte tuvieran acceso a alimentos. Eso es una gran parte de la vida; nos cuidamos unos a otros, así que creo que la música proporciona eso, una sensación de cuidado, de ser visto y escuchado.

—Tus canciones transmiten una vibra positiva. ¿Cómo haces para mantener esa energía incluso en los momentos difíciles?

Las canciones se convierten en combustible, así que a veces escribo una canción porque busco una buena vibra. Si veo el mundo y las noticias, es terrible; por eso voy a la música para tratar de pintar eso de algo más vivo, más colorido, un mundo más inclusivo y ver una vibra positiva que sana mi corazón. Si funciona, entonces llevo eso al escenario o a un álbum. Cuando la audiencia está en ese viaje y tal vez cantando o sintiendo esas ondas de choque, toda la experiencia es edificante. Incluso si solo hiciera la misma canción una y otra vez todos los días, si es una canción edificante, entonces siempre me elevará. Es como si pueda vivir de mi propia medicina.

—Después de tantos años, ¿qué es lo que te sigue motivando a crear nueva música?

Simplemente ser humano, estar vivo y seguir respirando. El mundo sigue siendo un lugar difícil y es aún más difícil para muchos, así que la música es mi mejor arma contra la infelicidad. Quiero seguir intentando hacer cosas felices para este mundo mientras respire y me mueva. Seguiré teniendo la influencia para intentar hacer las cosas buenas en el mundo.

—Mirando hacia atrás, ¿cómo sientes que has cambiado desde que comenzaste tu carrera?

Siento que soy prácticamente el mismo, pero creo que a medida que envejecemos la perspectiva cambia. Hace 20 o 25 años mi perspectiva era intentar conseguir una cita y fingir ser algo que aún no era. Luego pasan 10 o 20 años, tienes una perspectiva completamente diferente, entonces la energía que estoy consumiendo y la música que estoy haciendo, trata de temas diferentes.

— ¿Qué lección de vida te ha dejado la música que siempre llevas contigo?

Creo que hay que vivir el momento. Puedes viajar en el tiempo con una canción o escuchando un álbum. Cuando realmente escuchas, cantas o tocas, vives el momento. Si tocas una canción, no puedes tocar la siguiente al mismo tiempo, solo puedes tocar la canción que estás tocando. Eso me ha enseñado a concentrarme y a tener paciencia, pero a vivir. Ahí es donde se crea el arte.

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