“No lo veo como una revancha, sino como una nueva oportunidad que me da la vida”, nos dice Marco Romero, sobre el sueño logrado de participar en el próximo Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. El cantautor peruano nos representará en la competencia folclórica con el tema “Muévete”, un festejo con el que pretende hacer bailar al público que lo escuchará en el escenario de la Quinta Vergara.
“Viña es la gran oportunidad que estaba esperando, porque aunque he trabajado en diferentes proyectos y producciones muy grandes, tenía el deseo de mostrar mi música en un espacio con una visibilidad internacional comprobada. Lo he intentado muchas veces; no es la primera vez que postulo al festival, mi esposa recordaba que hace 16 años mandábamos por una agencia los sobres con las fotos impresas, los formularios, las fichas y el CD de la canción”, cuenta el cantante y compositor.
Tu historia es de persistencia, de reafirmar que todo se logra con mucho trabajo. No hay que vivir del pasado, de los éxitos que tuviste, esa es tu propuesta de vida.
Exacto, es un día a día en el que uno construye. Si de algo me puedo vanagloriar es que todos los días estoy pensando y viendo qué estrategia tomar para llevar mi música a un siguiente nivel.
¿Y esta vez tu postulación al festival te generó la misma expectativa y ansiedad que los intentos anteriores?
Fue totalmente distinto, la convocatoria salió hace tres meses y dije que enviaría la canción, pero se me pasó. La terminé enviando porque mi amigo y productor musical, Paulito Morales, me hizo acordar que la postulación internacional, el plazo cerraba a las 4:00 p.m. de ese mismo día. Yo tenía todo listo (video, canción, fotos), pero lo había olvidado. Mandé todo a media hora del cierre.

¿Te visualizas en el escenario de la Quinta Vergara? Lo sueño todos los días: sueño pararme ahí y enseñarle a la gente mi canción y la música que vengo haciendo. Es un festejo llamado “Muévete”, con una letra sencilla pero muy bacán que invita a unirse sin importar la raza o el color. La canción dice que hemos nacido con movimiento en el cuerpo: comienza con la mano en la cintura, un paso para adelante y otro para atrás.
“Muévete” nació para las grandes ligas...
Lo hice en el verano, un poquito antes. Se lo enseñé a Bartola y le encantó. Había quedado en grabarlo con ella para hacer una versión bien folclórica, pero al pasar el tiempo decidí grabarlo yo. Hablé con mi productor musical, e hicimos una versión a la que le metimos un color colombiano y caribeño con acordeón, pero manteniendo los cajones al ritmo de festejo afroperuano.
El Festival de Viña del Mar es una gran ventana que da exposición internacional, ¿cómo lo asumes?
Con mucho entusiasmo y ganas de mostrar lo que vengo haciendo. Tengo 25 o 26 años en esto proponiendo cosas musicalmente en el género criollo, es difícil porque el rango tradicional afroperuano siempre reina, pero yo insisto en que hay que darle oportunidad a las nuevas canciones.
¿Alguna cábala para el día de tu presentación?
No tengo ninguna cábala ahorita. Más que una cábala, mi mayor sueño es ver a mi familia sentada frente a mí en la Quinta Vergara: ver a mi esposa y a mis hijos ahí adelante disfrutando de la canción. Ellos se han fajado conmigo en todos estos años de trabajo. Si gano la gaviota, sería lindo, pero si no, igual nos comemos un pollo a la brasa y festejamos la oportunidad.





