El implacable juez de Yo Soy, considera que la imitación es un arte que exige talento y preparación.
El implacable juez de Yo Soy, considera que la imitación es un arte que exige talento y preparación.

Mauri Stern, desde sus épocas de gloria con el grupo “Magneto”, considera al Perú un país muy querido, por eso, no dudó ni un instante cuando le propusieron volver para ser jurado de “Yo Soy”.

El cantante y productor musical, que disfruta su actual estancia en Lima, está convencido de que el programa de imitación de Latina se ha convertido en una plataforma que proyecta a grandes talentos, a quienes se les exige capacidad vocal, interpretación actoral y el lenguaje corporal de los personajes a imitar.

“Regreso después de varios años y me sorprendo al encontrar a un magnífico Raphael, un misterioso Jim Morrison, a Pedro Infante y Alejandra Guzmán, fieles en voz y apariencia. Hay muchísimo talento en el programa que merece ser respaldado”, dice Stern a Correo.

¿Te consideras un juez implacable?

Me invitaron, lo estoy disfrutando y todos saben cómo soy. Si no me gusta algo o siento que pueden mejorar, se los digo y nos ponemos a trabajar, a veces acierto, a veces me equivoco. Es parte de la vida y parte de ser juez, pero creo que en el programa hemos tenido más aciertos que equivocaciones

Hay quienes descalifican a los realities de imitación y afirman que no aportan nada artístico.

Todos tenemos la oportunidad de opinar en las redes, pues bueno, si no te gusta, no lo veas y ya está. Igual sucede con la música urbana, si no te gusta, no es culpa de la música urbana, no la escuches y listo. Si a ti la imitación no te parece arte, pues ya está. Yo que trabajo en la música te puedo decir que imitar a un Raphael en voz y caracterización requiere de un gran talento y mucho trabajo. Yo creo que hay más gente que valora el programa y lo disfruta, que los que lo descalifican.

Además, es un programa que tiene el respaldo de la audiencia.

Y es visto en familia, que es hoy lo que más necesitamos, tener circunstancias o situaciones para que te sientes con tus hijos o tus nietos a ver un programa. Es importante un programa que nos pueda unir y nos ponga a debatir dependiendo del apoyo que damos a cual o tal imitador. El reality a muchos de sus participantes les ha cambiado la vida.

"Cuando un artista se pone a componer una canción en folklore, trap, urbano, no está no se está pensando como un producto, está haciendo algo que es la mejor versión de él", dice Stern.
"Cuando un artista se pone a componer una canción en folklore, trap, urbano, no está no se está pensando como un producto, está haciendo algo que es la mejor versión de él", dice Stern.

¿En base a tu experiencia en la industria musical, en estos tiempos es más fácil o difícil conseguir el éxito?

Es más fácil exponerse, sin duda, pero es diferente y más difícil conectar.Hoy, haces un demo en un estudio casero, compones una canción interesante y la puedes subir para exponerla, ya que conectes es otra cosa. Hoy existe mucha más competencia que le hace bien al planeta.

¿Consideras que ante tanta competencia una estrategia para ser visible en plataformas es tan importante como una buena propuesta musical?

Para mí, la estrategia es hacer cosas genuinas desde el ángulo de ser la mejor versión de ti. Si eres un artista nuevo y practicas todos los días, te pones a componer, te pones a mejorar tu forma de cantar y lo haces algo genuino para ti, esa es la mejor forma de exponerte. Yo no creo que tienes que estar pensando hoy en día en la audiencia, no somos un producto.

Hay quienes sí piensan que en estos tiempos hay que verse también como un producto.

Tienes que marquetearse como un producto, pero no eres un producto. Cuando un artista se pone a componer una canción en folklore, trap, urbano, no está no se está pensando como un producto, está haciendo algo que es la mejor versión de él. Luego, lo tienes que exponer de la mejor forma posible, por supuesto, pero en el proceso creativo tú estás haciendo algo que aporte algo para ti y tu equipo y creo que eso no debe de cambiar. El arte tiene siempre que estar un paso adelante.

Ahora tenemos al arte enfrentándose a la Inteligencia Artificial.

Es muy difícil que la inteligencia artificial pueda tomar lo que el ser humano tiene, esa capacidad emocional para crear arte, y se nota en la música hecha con IA, suena a un producto. Suena a un producto que agarra un poco de todo y lo trata de revolver, pero no creo que va a poder generar esa emoción a flor de piel que sí consigue el ser humano.