"Hay que estar cómodo con lo que uno hace, para poder hacerlo bien". Foto: Difusión
"Hay que estar cómodo con lo que uno hace, para poder hacerlo bien". Foto: Difusión

“Tranquilo”, es el título del cuarto álbum de estudio de Santi Celli, talentoso cantautor argentino, quien admite que ese nombre significa la forma cómo asume en estos tiempos su carrera en la música; que prioriza la calidad artística y la paciencia frente a las exigencias de productividad inmediata que impone la industria actual.

“A veces lo logro y otras veces no, pero sí creo que es una búsqueda a conciencia de que la época propone algo completamente diferente a lo que quiero, mi deseo es poder encontrar tranquilidad en la vorágine que hoy está planteada la industria”, cuenta el artista a Correo.

En la actual industria se exige que todo llegue rápido y se lancen muchos temas en poco tiempo...

Como oyente, la música que más me gusta es la que se hace con paciencia. Como artista, trato de producir todo el tiempo, porque supuestamente tengo algo que decir, pero empiezo a ser un poco mentiroso, empiezo a ser un poco repetitivo con los temas, me falta el relleno de la empanada, dirían en Argentina. Me falta esa sustancia que soy yo mismo.

Por eso, te demoraste tres años en el lanzamiento de tu cuarto álbum.

En parte sí, decidí hacerlo lento para macerar el contenido, en estos tiempos me gustaría que se priorice la calidad sobre la productividad, pero lo único que puedo hacer es lo que depende de mí, que es mi música. Voy a tratar siempre de hacerlo con la lógica que me parezca más real y adecuada a lo que quiero dejar en el mundo como artista.

Cuando dejaste el dúo Salvapantallas y empezaste como solista, ¿asumías que ahora el rumbo y las decisiones eran tu responsabilidad?

Sí, pero fue algo que sucedió de forma natural por diferencias en el deseo de hacer las cosas y en las formas de ser.

¿Esas diferencias fueron básicamente solo a nivel musical?

No fueron tantas diferencias musicales al principio, sino extramusicales, eso de una otra forma afecta a alguien que está haciendo música, alguien que está haciendo arte. Hay que estar cómodo con lo que uno hace, para poder hacerlo bien, se debe estar alineado en todos los demás aspectos.

En tus álbumes, ¿tratas de empezar de cero o siempre buscas mantener una esencia dentro del pop?

Mi intención es buscar siempre algo diferente a lo que hice antes, porque parto de la base de que mi estilo es lo que es, tengo una forma de hacer canciones y que eso va a estar dado sea cual sea la estética o sea cual sea al final el resultado. El estilo es algo en lo que siempre he confiado, que se va a mantener inevitablemente porque me sale de una forma, pero parto siempre de la base de querer visitar nuevos lugares, de querer mejorar como escritor, como intérprete.

¿Cómo es tu proceso de creación? ¿Eres disciplinado o tienes distintas formas de afrontarlo?

La ventana de la creación puede abrirse accidentalmente, y es más que bienvenido, si sucede es porque hay algo de magia, eso que no se puede controlar. Pienso que el estado creativo en general es algo al que hay que entrar y comprometerse, hay que habitarlo un poco más a conciencia en los momentos que se va planteando.

¿Cómo te encuentra a nivel artístico, creativo y personal este álbum que te ha tomado tres años realizar?

Me encuentra con una claridad distinta a la que puedo haber tenido en el pasado, en relación a las cosas que me representan y las que no. Me encuentra con la templanza que también me ha faltado en otros momentos de mi vida para poder ser consecuente con lo que es importante y que hoy me define.