- Camilo Cruz regresa a Lima para BELONG V junto al conferencista Matt Rosa
- Mascotas en Perú: ubicación y atención veterinaria son nuevas prioridades de las familias
Una entrevista laboral busca determinar si la experiencia, los conocimientos y las habilidades de un postulante se ajustan a una posición y a las necesidades de una organización. Pero las respuestas del candidato también muestran cómo comunica sus experiencias profesionales.
Por eso, decir la verdad no implica necesariamente relatar cada situación con todos sus detalles o utilizar la entrevista para expresar frustraciones acumuladas.
Lee aquí: Libros y autores peruanos llegan a feria editorial en México
Mariana Reyna Serkovic, psicóloga y consultora asociada de LHH Perú, sostiene que la clave está en mantener la honestidad, pero comunicarla estratégicamente. La especialista cuenta con más de 20 años de experiencia en gestión de recursos humanos, selección de personal y head hunting.
“Siempre le decimos a nuestros candidatos que se debe decir la verdad, pero de manera estratégica. Debemos ser honestos, pero estratégicos a la vez”, señala.
Estas son cinco respuestas o enfoques que conviene evitar durante una entrevista de trabajo.
Lee: Rodrigo Fernandini lleva la historia del ceviche peruano al cine este 10 de septiembre
1. Convertir una experiencia difícil en un desahogo
“Cuéntame la situación más difícil que has enfrentado en tu trabajo” es una pregunta frecuente en los procesos de selección.
El error es utilizarla únicamente para describir qué tan complicada fue la experiencia, culpar a otras personas o enumerar los problemas que atravesó el candidato.
Según Reyna, resulta más conveniente escoger una situación desafiante que permita explicar qué ocurrió, cómo se actuó, cuál fue la solución y qué aprendizaje dejó.
De esta manera, la respuesta ofrece al reclutador información sobre competencias como resolución de problemas, capacidad para tomar decisiones y aprendizaje frente a situaciones complejas.
Lee: “Impacto Mortal”: thriller con Aaron Eckhart y Ben Kingsley llega a cines peruanos
2. Mencionar una debilidad que comprometa directamente el puesto
La pregunta sobre las debilidades o áreas de mejora tampoco debería convertirse en una enumeración de todos los aspectos que el candidato considera negativos de sí mismo.
“La clave es elegir aquellas oportunidades de mejora que no representen un riesgo para la posición”, explica Reyna.
Por ejemplo, si una competencia constituye una condición esencial para desempeñar el cargo, reconocer que existe una dificultad importante precisamente en esa área puede generar dudas sobre la idoneidad del postulante.
La especialista también recomienda no ofrecer una lista extensa. Se puede mencionar una oportunidad de mejora y explicar qué se está haciendo para trabajar en ella. Si el entrevistador solicita otra, entonces se puede ampliar la respuesta.
3. Desaprovechar la pregunta sobre tus fortalezas
“¿Cuáles son tus principales fortalezas?” parece una pregunta sencilla, pero también representa una oportunidad para posicionar el perfil profesional.
Reyna advierte que algunos candidatos se limitan a mencionar únicamente dos o tres cualidades y terminan desaprovechando una pregunta abierta.
La recomendación es preparar previamente seis o siete fortalezas relevantes, especialmente aquellas relacionadas con las características del puesto.
No significa enumerarlas mecánicamente. Lo importante es disponer de suficientes atributos y ejemplos para desarrollar aquellos que resulten más pertinentes durante la conversación.
Fortalezas como liderazgo, capacidad analítica, orientación a resultados, comunicación, negociación o trabajo colaborativo tendrán diferente valor dependiendo de la vacante.
4. “Me fui porque no soportaba a mi jefe”
Hablar negativamente de una empresa anterior, de un jefe o de antiguos compañeros es otro error que conviene evitar.
Incluso cuando la experiencia laboral fue complicada y el candidato considera que tiene razones válidas para sentirse insatisfecho, la entrevista no es el espacio para desahogarse.
En lugar de afirmar “me fui porque no soportaba a mi jefe”, Reyna propone explicar el contexto profesional.
Por ejemplo, se puede señalar que existían diferencias respecto de la gestión de proyectos, que se buscaban mayores oportunidades de desarrollo o que el candidato quería incorporarse a una organización más alineada con sus objetivos profesionales.
El objetivo no es esconder lo ocurrido, sino explicar la decisión sin convertir la respuesta en un ataque personal.
5. Dar inmediatamente una cifra salarial cerrada
La pregunta “¿cuáles son tus expectativas salariales?” también requiere preparación.
Según la especialista de LHH Perú, antes de establecer una cifra definitiva resulta conveniente conocer el alcance real de la posición, las responsabilidades, los retos y los beneficios que forman parte de la propuesta.
Por ello, recomienda evitar responder inmediatamente con un monto inamovible cuando todavía no existe suficiente información sobre el puesto.
Una alternativa es señalar que se desea conocer mejor la posición antes de definir la expectativa final y, cuando sea necesario, proporcionar un rango referencial acorde con la experiencia profesional y las condiciones del mercado.
Honestidad y estrategia no son incompatibles
Para Reyna, preparar una entrevista no consiste en elaborar respuestas falsas ni memorizar frases destinadas a complacer al reclutador.
La preparación permite ordenar experiencias, identificar logros, reconocer fortalezas y anticipar cómo explicar episodios profesionales complejos.
La propia especialista sostiene que la honestidad continúa siendo fundamental en las entrevistas, pero también lo es saber comunicar estratégicamente el perfil profesional.
Esto implica responder de manera relevante para la posición que está siendo evaluada y ofrecer información que permita al entrevistador comprender las capacidades, aprendizajes y objetivos del candidato.
Una entrevista laboral, por tanto, no es un confesionario ni un espacio para ocultar información. Es una conversación profesional en la que importa tanto lo que se dice como la manera de comunicarlo.
-