Expertos en bienestar emocional sostienen que la soltería no es una etapa de espera, sino un espacio activo de autoconocimiento, claridad y crecimiento personal.
Expertos en bienestar emocional sostienen que la soltería no es una etapa de espera, sino un espacio activo de autoconocimiento, claridad y crecimiento personal.

Cada febrero, San Valentín llega acompañado de corazones, cenas románticas y mensajes que refuerzan una sola idea: que el amor solo se celebra en pareja. Aunque para muchas personas es una fecha especial, para otras puede resultar abrumadora, no por una carencia real, sino por la presión social amplificada por redes sociales, publicidad y expectativas culturales.

Desde Synergy Lab, el primer laboratorio de conexiones de parejas del Perú, señalan que la soltería no debe entenderse como un estado incompleto, sino como una etapa activa y valiosa del desarrollo personal.

“La soltería no es un paréntesis ni un estado incompleto. Es un espacio fértil para conocerse, establecer límites y aprender a vincularse desde un lugar más sano”, explica Claudia Leno, master coach de Synergy Lab.

Una realidad mayoritaria que suele invisibilizarse

De acuerdo con datos oficiales del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), 7 de cada 10 personas adultas en el Perú están solteras, lo que confirma que no se trata de una excepción, sino de una condición mayoritaria. Sin embargo, durante San Valentín, este grupo suele quedar fuera del relato dominante que asocia la plenitud únicamente con el amor romántico.

Este escenario impacta con mayor fuerza en las mujeres, quienes, además de asumir responsabilidades laborales y familiares, enfrentan una presión adicional por cumplir con ideales de pareja y romance.

“Cuando entendemos que la soltería es una experiencia compartida y legítima, bajamos la autoexigencia, dejamos de compararnos y empezamos a vivir desde un lugar más consciente y amable”, añade Leno.

Resignificar San Valentín

Lejos de un único modelo, los especialistas proponen resignificar el 14 de febrero como una fecha para celebrar el amor en plural: amistades, comunidad, vínculos familiares, tiempo personal o simplemente el descanso.

En esa línea, Synergy Lab comparte algunas recomendaciones prácticas para atravesar San Valentín sin presión:

Claves para vivir la soltería de forma consciente

  • Reducir la comparación: las redes sociales muestran momentos editados, no procesos reales.
  • Elegir el plan propio: salir con amigos, disfrutar una actividad personal o descansar también es celebrar.
  • Cambiar el foco: no se trata de buscar a alguien, sino de estar bien para elegir mejor.
  • Valorar la comunidad: sentirse acompañado no siempre implica estar en pareja.

Más allá del 14 de febrero

Los especialistas coinciden en que las conexiones más sanas no nacen de la prisa ni del miedo a estar solo, sino de personas que se conocen, se respetan y tienen claridad sobre lo que desean construir.

San Valentín, subrayan, no define el valor personal ni el momento vital de nadie, y puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el vínculo más duradero: el que cada persona construye consigo misma.