El Gobierno de Cuba respondió a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que tomará el control de la isla “casi de inmediato”. La reacción estuvo a cargo del canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien rechazó públicamente esas afirmaciones y sostuvo que su país no cederá ante amenazas externas.
A través de sus redes sociales, el ministro de Relaciones Exteriores señaló que la población cubana ha demostrado respaldo al actual sistema político. En ese contexto, hizo referencia a las movilizaciones realizadas durante la jornada por el Día Internacional del Trabajador.
“Los cubanos no nos dejamos amedrentar. La respuesta decidida del pueblo y su respaldo a la Revolución se demostró masivamente este Primero de Mayo”, expresó.
Cuba cuestiona declaraciones de Trump
El funcionario cubano también señaló que las recientes afirmaciones de Donald Trump elevan la tensión entre ambos países. Además, consideró que estas acciones responden a intereses políticos dentro de Estados Unidos.
“La nueva amenaza clara y directa de agresión militar eleva la agresión contra Cuba a niveles peligrosos, sin más pretexto que el deseo de satisfacer a élites minúsculas que le prometen lealtad electoral y financiera”, manifestó.
Trump declaró el viernes que buscará tomar el control de Cuba en un corto plazo. También indicó que antes enfocará acciones relacionadas con Irán y mencionó el retorno del portaaviones USS Abraham Lincoln al mar Caribe.
Ese mismo día, la administración estadounidense anunció nuevas sanciones económicas contra Cuba. Las restricciones apuntan a sectores como energía, defensa, minería y servicios financieros.
La medida establece que cualquier persona o empresa que mantenga operaciones comerciales con el gobierno cubano en esos sectores podría enfrentar el bloqueo total de sus activos dentro de Estados Unidos.
Mayor presión sobre La Habana
Durante esta semana, el secretario de Estado Marco Rubio también acusó a Cuba de permitir la presencia de servicios de inteligencia de países considerados adversarios de Washington. El funcionario afirmó que esa situación no será tolerada por la administración estadounidense.
Además, el Senado de Estados Unidos rechazó una propuesta presentada por legisladores demócratas que buscaba limitar posibles acciones militares contra La Habana. Desde enero, la administración de Donald Trump ha incrementado la presión sobre el gobierno cubano mediante restricciones energéticas y declaraciones sobre un posible cambio político en la isla.





