El fallecido financista Jeffrey Epstein habría destinado fondos hacia organizaciones benéficas católicas como parte de un plan para infiltrarse en el Vaticano y derrocar al Papa Francisco. Esta revelación surgió tras la desclasificación de correos electrónicos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que muestran su colaboración con Steve Bannon, exjefe de campaña de Donald Trump.
En un intercambio de mensajes de 2019, Bannon escribió directamente: “Derribemos a Francisco”. El estratega político también sugirió atacar a otras figuras como Hillary y Bill Clinton, el presidente de China Xi Jinping, y la Unión Europea.

Video desclasificado revela relación cercana
Además de los correos, se desclasificó un video de una entrevista entre Epstein y Bannon grabada en 2019, que evidencia una relación más estrecha de lo que se conocía públicamente. El medio argentino Clarín describió al estratega como un católico conservador que fue un crítico constante del pontífice argentino.
Las acciones contra Francisco habrían sido promovidas por sectores ultraconservadores dentro de la Iglesia, molestos por sus posturas ecologistas y progresistas. Según El País, un grupo de cardenales respaldó y financió campañas en Estados Unidos y Europa para debilitar al pontífice.
Bannon, quien residió en Roma entre 2018 y 2019, intensificó esta ofensiva reuniéndose con líderes políticos como Matteo Salvini y otros populistas europeos. El punto más álgido llegó en agosto de 2018, cuando el arzobispo Carlo Maria Viganò acusó al Santo Padre de encubrir abusos del cardenal McCarrick y exigió su renuncia.
Jorge Bergoglio era consciente de esta campaña. En 2019, durante un viaje a Mozambique, recibió el libro “Cómo EE.UU. quiere cambiar de papa” y declaró que era un honor ser atacado por los estadounidenses.
Conexión con el populismo europeo
Los correos también revelan que Bannon trabajaba para crear The Movement, una red de partidos populistas en Europa con Salvini como figura central. Sin embargo, el líder italiano negó conocer a Epstein y calificó los mensajes como “ridículos” y sin fundamento.
En los intercambios, Bannon menciona el acrónimo “ITCV”, al que Epstein responde: “In the closet of the Vatican” (En el armario del Vaticano), en referencia al libro “Sodoma, poder y escándalo en la Santa Sede” de Frédéric Martel sobre homosexualidad e hipocresía en los altos rangos vaticanos. La respuesta de Epstein fue escueta: “Porn”.
Interés en banco del Vaticano
La documentación muestra que Epstein tenía un particular interés en la política exterior de la Santa Sede, especialmente en temas de inmigración y rechazo al populismo nacionalista. También investigó la renuncia de Benedicto XVI y el cambio de liderazgo en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano.
Para el millonario, lo relevante no era la renuncia de Joseph Ratzinger sino el control del IOR. Este banco permitía transferencias de dinero sin los controles italianos ni de la Unión Europea, facilitando la evasión de supervisión sobre transacciones financieras de clientes de élite.





