El director húngaro Béla Tarr, reconocido mundialmente como una de las figuras más emblemáticas del cine contemplativo europeo, falleció este martes a los 70 años tras una prolongada enfermedad. El anuncio fue realizado por el cineasta Bence Fliegauf a la agencia de prensa MTI en representación de la familia del artista.
Nacido en Pécs en 1955, Tarr construyó a lo largo de cuatro décadas una filmografía marcada por atmósferas crepusculares, planos secuencia interminables y una visión profundamente pesimista de la condición humana. Sus películas, rodadas mayoritariamente en blanco y negro, exploran el derrumbe espiritual y material de las sociedades postsocialistas con una paciencia hipnótica que dividió al público y cautivó a la crítica especializada.

Su obra más célebre, “Sátántangó” (1994), es un monumental fresco de siete horas y media que adapta la novela del escritor László Krasznahorkai, ganador del Nobel de Literatura. La película retrata el colapso del comunismo en Europa del Este a través de un pueblo desolado de la campiña húngara, utilizando movimientos de cámara pausados y una narrativa fragmentaria que se convirtió en su sello distintivo.
Colaboración con Krasznahorkai
El cineasta húngaro forjó una alianza creativa con Krasznahorkai que produjo algunos de los títulos más importantes del cine de autor contemporáneo. Su primer trabajo conjunto fue “Kárhozat” (La condena) en 1988, donde exploraron los laberintos de la soledad y la traición mediante puestas en escena metafóricas. Le siguieron “Las armonías de Werckmeister” (2000) y “El hombre de Londres” (2007), esta última presentada en Cannes tras el suicidio de su productor Humbert Balsan.

Su última película, “El caballo de Turín” (2011), parte del relato apócrifo del colapso mental del filósofo Friedrich Nietzsche tras presenciar el maltrato de un animal en Turín. Con esta obra extrema y tenebrosa que narra la rutina de un padre y su hija en una granja azotada por el frío, Tarr anunció su retiro definitivo de la dirección cinematográfica.
Tras abandonar el cine de ficción, Tarr se dedicó a la enseñanza y en 2013 fundó film.factory, una escuela internacional de cine en Sarajevo. Su influencia perdura en generaciones de cineastas que adoptaron su estilo contemplativo y su compromiso con narrativas que desafían las convenciones comerciales del séptimo arte.
Director visitó Perú
En el 2018 se viralizaron algunas fotografías del reconocido director en la Galería Polvos Azules, hasta donde llegó para visitar un puesto de películas piratas. El director posó junto uno de los vendedores más conocidos del famoso Pasaje 18, quien poseía gran parte de su colección filmográfica.
En aquella temporada, Tarr se encontraba de visita en el Perú para dictar una clase magistral en el marco del festival Al Este.






