Una mujer de Tennessee que había sido condenada a la pena capital por asesinato sobrevivió a dos inyecciones letales y fue hospitalizada, anunció su defensa.
Christa Pike, de 50 años, fue trasladada a un hospital después del fracasado intento de aplicarle la pena capital el miércoles por la noche. No estaba claro cómo resistió las dosis de pentobarbital, un potente barbitúrico usado para eutanasias veterinarias y en suicidios asistidos en los países donde esta práctica es legal.
“Lo que nos han dicho es que está en estado crítico y que recibe atención médica para salvarle la vida”, afirmó Randy Spivey, su abogado, en una rueda de prensa virtual.
El letrado llamó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien rechazó una solicitud de clemencia a comienzos de la semana, a anular la condena a muerte de Pike.
“Tras haber soportado más de 20 años en régimen de aislamiento y un intento de ejecución mediante inyección letal, Christa ha sufrido un castigo mayor que el de cualquier otra persona en la historia de la pena de muerte en EE.UU.”, dijo. “El gobernador debe conmutar la condena de Christa ahora mismo”, enfatizó Spivey.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, también instó al estado de Tennessee a desistir de ejecutar a Pike.
Caso
En 1995, Christa Pike y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer en un campamento de formación profesional para jóvenes. Su pareja, que entonces tenía 17 años, fue condenada a cadena perpetua. Ella tenía 18. El asesinato atrajo la atención nacional después de que el cuerpo de Slemmer fuera hallado con una estrella de cinco puntas grabada en el pecho, símbolo que suele asociarse con el satanismo.
“Tenía 18 años cuando cometió su delito, y sufría una enfermedad mental grave”, escribieron sus abogados en una petición de clemencia al gobernador de Tennessee.





