Luego de dos meses de advertencias públicas, movimientos militares y negociaciones fallidas, Israel y Estados Unidos golpearon simultáneamente objetivos en territorio iraní este sábado. La operación fue bautizada como Furia Épica por el Pentágono y tiene como blancos principales las instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní y figuras clave dentro de la cúpula de gobierno.
Poco después de las ocho de la mañana, las alarmas se activaron en todo el territorio israelí. Las autoridades aclararon que no respondían a un ataque entrante sino al inicio de lo que denominaron un “ataque preventivo” israelí.
Aproximadamente dos horas después, las sirenas sonaron nuevamente, esta vez ante una amenaza real. La Guardia Revolucionaria iraní puso en marcha lo que definió como su “primera ola de misiles y aparatos aéreos no tripulados”, interceptada por el escudo defensivo israelí en el norte, centro (incluida Tel Aviv) y el sur del país.
Trump confirma ataque
El presidente Donald Trump confirmó el inicio de la ofensiva en un video publicado en su plataforma Truth Social.
“Vamos a destruir sus misiles y a demoler su industria de misiles. Será totalmente aniquilado. Vamos a aniquilar su armada”, aseguró.
Más allá de justificar los bombardeos, Trump aprovechó su aparición para interpelar directamente a la población iraní, a la que instó a aprovechar el momento para rebelarse contra sus gobernantes y recuperar el control de su país.
“Es el momento de actuar, no lo dejen pasar”, dijo, instando a la población a tomar el control del país frente a un régimen al que calificó de amenaza para la estabilidad mundial.
El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu respaldó públicamente la acción conjunta y agradeció el rol del presidente estadounidense.
“Agradezco a nuestro gran amigo, el presidente Donald Trump, por su liderazgo histórico”, declaró.
Netanyahu señaló al régimen iraní como responsable directo de ataques contra civiles israelíes, estadounidenses e iraníes.
“Este régimen terrorista asesino no debe armarse con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad... Que el pueblo iraní tome las riendas de su destino”, advirtió.
El líder israelí también presentó la operación como una ventana de oportunidad para la población iraní.
“El ataque creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”, afirmó.
Netanyahu extendió su mensaje más allá de la política y lo dirigió a las distintas comunidades que conforman la sociedad iraní, subrayando que la operación no apunta al pueblo sino al régimen que lo gobierna.
“Ha llegado el momento de que todos los segmentos del pueblo iraní, los persas, los kurdos, los azeríes, los baluchis y los ahwazis, se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y en paz”, sostuvo.
Alcance de los ataques
Fuentes de seguridad israelíes dejaron en claro que la magnitud de la ofensiva supera cualquier acción disuasoria previa. “No es una operación limitada”, confirmaron, señalando que la primera ola de bombardeos alcanzó decenas de objetivos militares y nucleares a lo largo del territorio iraní.
Las primeras horas del ataque generaron optimismo en el lado israelí. Fuentes militares indicaron que importantes mandos de la Guardia Revolucionaria y miembros de la cúpula del gobierno podrían haber sido eliminados.
Israel declaró estado de emergencia especial y cerró su espacio aéreo en forma inmediata tras el inicio de la ofensiva. El ejército convocó a unos 70.000 reservistas destinados principalmente al sistema de defensa civil y a las baterías antiaéreas, y reforzó su presencia en las fronteras oriental y occidental.
El régimen iraní denunció víctimas civiles producto de los bombardeos. Según Reuters, al menos 40 personas perdieron la vida en una escuela en el sur del país, la mayoría de ellas niñas.
La cifra generó alarma en la comunidad internacional sobre el costo humano de una ofensiva que, por ahora, no muestra señales de detenerse.





