Reino Unido autoriza a Estados Unidos usar bases británicas para operaciones defensivas contra Irán. Composición: Diario Correo.
Reino Unido autoriza a Estados Unidos usar bases británicas para operaciones defensivas contra Irán. Composición: Diario Correo.

Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar varias de sus instalaciones militares para llevar a cabo operaciones de carácter defensivo frente a las amenazas que Irán representa en el estrecho de Ormuz. La decisión, confirmada por el Gobierno británico, implica que aviones, fuerzas y sistemas de apoyo estadounidenses pueden operar desde territorio británico sin que Londres participe directamente en las misiones ofensivas.

La gestión de Keir Starmer aclaró que el mandato contempla acciones dirigidas a degradar las capacidades de misiles utilizados por Irán para atacar buques comerciales en la zona. En un comunicado emitido por Downing Street, se subrayó que el acuerdo con Washington se enmarca en la “autodefensa colectiva de la región” y no en la apertura de un frente de guerra generalizada.

Según el diario británico The Times, las bases a las que hace referencia el Gobierno británico serían la Real Fuerza Aérea (RAF) de Fairford, en Inglaterra, y la instalación de Diego García, en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico. El medio también señala que estas instalaciones podrían recibir luz verde para apoyar operaciones de largo alcance contra emplazamientos iraníes, aunque con el condicionante de un enfoque defensivo.

El portavoz de Downing Street explicó que el acuerdo con Washington permite que Estados Unidos desarrolle misiones diseñadas para neutralizar amenazas navales en el estrecho de Ormuz. La formulación oficial del Gobierno británico destaca que el Reino Unido se limita a respaldar la protección de rutas marítimas y a evitar la escalada generalizada de hostilidades.

El mandatario laborista reiteró que el país rechaza sumarse al conflicto como actor directo, aunque respalda las acciones defensivas de sus aliados. En un mensaje dirigido a la opinión pública, el Gobierno de Londres aseguró que sus decisiones se ajustan al derecho internacional y al marco de seguridad común con Estados Unidos y otros socios europeos.

Londres refuerza presencia militar

El Consejo de Ministros británico se reunió este viernes para analizar la nueva fase de escalada militar en Oriente Medio y la respuesta de la comunidad internacional. Los miembros del Ejecutivo examinaron, en particular, los ataques recientes de Irán contra buques con distintas banderas, así como los bloqueos y la presión sobre el tráfico marítimo en torno al estrecho de Ormuz.

El comunicado del Gabinete hace referencia a los ataques “imprudentes” de Irán contra embarcaciones con bandera irlandesa, de otros países aliados y de estados del Golfo. En el texto se señala que esas acciones ponen en riesgo la estabilidad económica regional y podrían intensificar las consecuencias de la guerra en el Reino Unido y en el resto del mundo.

En el encuentro, el ministro de Defensa británico explicó que el país está reforzando su presencia militar en el Mediterráneo y en Oriente Medio como parte de su estrategia de disuasión. El mismo informó que el Reino Unido tiene actualmente más aviones desplegados en la región del Golfo que en cualquier momento de los últimos quince años.

El Gobierno destaca que los pilotos británicos han superado las 700 horas de vuelo en operaciones de vigilancia, escolta y protección de rutas marítimas. Seguridad y defensa británicas aseguran que esas misiones se desarrollan en coordinación con fuerzas estadounidenses y otros aliados, sin cruzar el umbral de intervención directa en el conflicto.

Plan para Ormuz y cooperación con Washington

El Ejecutivo de Londres indicó que trabaja con socios internacionales en un plan viable para restablecer un paso seguro y sostenible por el estrecho de Ormuz. El documento oficial recuerda que esta vía es utilizada por el 20% del petróleo que circula en el comercio mundial y que su bloqueo de facto afecta directamente a las cadenas de suministro globales.

El ministro de Asuntos Exteriores británico explicó que el enfoque se centra en la defensa de la población, los intereses y los aliados del país. En el mismo argumento, subrayó que el Gobierno prioriza la protección de la navegación internacional y la estabilidad económica, sin emprender operaciones de carácter ofensivo contra Irán.

Cerca de la autorización de uso de bases, el Palacio de Westminster anunció que Londres ha enviado un “pequeño número” de planificadores militares al Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en Florida. El objetivo de ese despliegue es colaborar en el diseño de estrategias que aumenten la seguridad de los buques que intentan cruzar el estrecho bajo la amenaza de misiles iraníes.

El Ministerio de Defensa británico añadió que el aumento de efectivos en la zona responde a la necesidad de prevenir la catástrofe humanitaria y la desestabilización regional. Las autoridades locales señalan que el Reino Unido mantiene su compromiso con la paz, pero no renuncia a la defensa de sus ciudadanos y sus aliados en el contexto actual de guerra prolongada en el Medio Oriente.