El INIDEN, dirigido por el reconocido consultor educativo Hugo Díaz, publica mensualmente desde hace décadas en el portal Educared un prestigioso informe educativo. La edición de diciembre del 2025 desarrolla tres acápites: a) 2026: tiempos y refuerzos para el aprendizaje; b) Entre la norma y la realidad; y c) Reflexiones finales.

Este importante documento se refiere a la escasa cantidad de horas de estudio de los alumnos de nuestros colegios públicos, que afecta sus aprendizajes. Y, por eso, llama la atención sobre la calendarización inconveniente de los años escolares 2025 y 2026, más aún teniendo en cuenta los efectos negativos en el desarrollo de las clases y los bajos logros educativos durante la pandemia.

Díaz dice: “La norma para el 2026 establece que el año escolar debe cubrir 36 semanas lectivas –160 días de clase– y ocho semanas de gestión. Una calendarización de duración similar al 2025, pero comparada con lo establecido hasta el 2024, se han reducido en tres las semanas lectivas y aumentaron en cuatro las semanas de gestión”. Además, señala: “en las escuelas públicas la jornada laboral es muy reducida y por otro, los feriados nacionales han aumentado hasta 16, existiendo 12 que se celebran durante la programación de las semanas lectivas”. (Ojo, sin contar con los adicionales días de descanso para las entidades públicas que se denominan “no laborables”).

Finalmente se lee en el informe que sería “conveniente que el Ministerio de Educación evalúe si los cambios realizados desde el 2025 en cuanto a la calendarización de actividades deben mantenerse”. Personalmente creo que el Minedu debe cambiar el calendario del 2026 para más horas efectivas de aprendizaje en los colegios públicos.