El último viernes por la noche se resolvió la causa de los pedidos de nulidad presentados por la agrupación política Juntos por el Perú. Como era de esperarse, dichos recursos fueron declarados infundados por el pleno  del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), instancia final en la justicia electoral, al carecer de pruebas y de las formalidades exigidas.

Con ello, se abre paso a la etapa final de la segunda vuelta y al trámite de proclamación de la ganadora Keiko Fujimori, candidata del partido Fuerza Popular, como presidenta del Perú.A ella le tocaría gobernar con una bancada de 22 senadores y 41 diputados, similar al contexto bicameral que recibió su padre en 1990, cuando ganó la segunda vuelta a Mario Vargas Llosa. Sin embargo, una victoria obtenida por un margen estrecho como el visto en el proceso que va llegando a su fin, exige diálogo con la oposición para garantizar la estabilidad política que se requiere para una óptima gestión que nos dé seguridad, salud, educación, crecimiento económico, cierre de brechas y otros como añoramos la mayoría de los peruanos.Tras el cierre de esta segunda vuelta y la respectiva proclamación, urge reconocer a los ganadores y tratar con dignidad a los perdedores para unir esfuerzos en una sola causa llamada Perú.

Ojalá prevalezcan la cordura y la sensatez, permitiendo un diálogo político que priorice la agenda nacional por encima de los intereses partidarios o personales y marque el rumbo del país en los próximos años.