Como para cerrar con “broche de oro” el desastroso quinquenio de los gobiernos que nos trajo el haber llevado al poder a Perú Libre en 2021, el presidente interino, José María Balcázar, acaba de nombrar como ministro de Educación para los próximos 22 días al aún legislador Jorge Marticorena, un odontólogo sin mayores luces ni méritos para el cargo, que fue elegido por el partido del prófugo Vladimir Cerrón y más tarde, tras su paso por otra bancada de izquierda, acabó en la agrupación de César Acuña. Este recorrido lo dice todo.

Pero hay más. El flamante ministro Marticorena ha sido desde su escaño, aparte de escudero de Betssy Chávez, un gran impulsor del nefasto Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), que permite operar a extractores informales mientras, en teoría, se formalizan, al tiempo que queriendo o sin querer, se fomenta la contaminación ambiental de campos y ríos, el abuso laboral, la evasión tributaria y la explotación sexual, incluso de los menores de edad.

Marticorena es un “digno” ministro del interino Balcázar, el que está acusado de quedarse con la plata del Colegio de Abogados de Lambayeque y se mostró a favor de las relaciones sexuales entre hombres adultos y niñas, y ahora se burla del país al nombrar como ministro, aunque sea por pocos días, a quien jamás ha debido lucir un fajín en un sector que tiene como razón de ser la formación y el cuidado de los niños y adolescentes. Lo más seguro es que nadie de valía haya querido aceptar el cargo.

Se entiende que Marticorena es el último ministro nombrado en este quinquenio que desde el 28 de julio del 2021, en líneas generales, ha sido nefasto en la designación de los responsables de las diferentes carteras. Claro, hay excepciones, especialmente en la corta administración de José Jerí. Recordemos al primer gabinete de Pedro Castillo encabezado por Guido Bellido e integrado por gente como Héctor Béjar, Dina Boluarte, Walter Ayala e Iber Maraví, entre otros. Así empezó todo. De terror.

La llegada del nuevo gobierno tiene que dejar atrás esta etapa oscura que empezó Castillo y va cerrando Balcázar. Han sido cinco años que la historia registrará como vergonzantes en cuando a manejo del Poder Ejecutivo. Nunca más impresentables a cargo de los ministerios. El Perú no debería ser manejado por gente de turbio pasado y dudoso accionar. Los ciudadanos merecen respeto y tener la seguridad de que únicamente los mejores profesionales están trabajando por ellos.