Por coincidencia, el día en que se cumplían 34 años del salvaje atentado terrorista de la calle Tarata, en Miraflores, que costó 22 vidas el 16 de julio de 1992, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, recordó en un discurso en Washington el salvajismo de la banda armada fundada por el genocida Abimael Guzmán, muerto en 2021.

En un mensaje en que evocó la violencia desatada por diferentes grupos armados de la región a lo largo de los últimos años, mencionó a los criminales de Sendero Luminoso, como para nunca olvidar lo que hizo esta secta que por poco arrasa con el Perú y los peruanos a inicios de los años 90 del siglo pasado.

“Recuerden el salvajismo de Sendero en Perú, fanáticos maoistas que asesinaban a campesinos, y que mataban a mujeres embarazadas y bebés, eso nunca lo debemos olvidar”, dijo el secretario Rubio.

Irónico que los herederos asolapados y reciclados de esta banda armada y del MRTA, otro grupo criminal, hoy hayan infiltrado la política, la educación y el ejercicio de diversas profesiones para ir ganando espacios, siempre con el favor de los tontos útiles que señalan de “terruqueadores” a quienes tienen memoria y dicen la verdad. Terrorismo nunca más.