En la historia de la literatura peruana que nos contaron en el colegio, la figura de José Santos Chocano era una de las más recordadas no solo por su obra, que alcanzó un prestigio en el país y el continente, a tal punto de que se le conocía como el “Poeta de América”, sino que también por un pasaje infame: su disputa con Edwin Elmore, que escaló de lo ideológico a lo personal y que terminó con la muerte del periodista por un disparo en el estómago. Este episodio se profundiza, a partir de una investigación, en la novela “Chocano o la vida nómade” (Emecé, 2025), de Mario Pera. En el libro, que se publicó en el centenario del asesinato de Elmore, el autor reconstruye el crimen cometido por Chocano y ahonda en la vida azarosa del polémico escritor y de otros personajes clave que, sin pensarlo ni quererlo, formaron parte del contexto del lamentable suceso. Pera se basa en material bibliográfico, que cita al final del libro, y se toma licencias propias de la ficción para componer esta publicación que podríamos leer como una novela de no ficción, por la distancia que toma frente a los hechos, sin juzgar de forma explícita, mostrando los hechos y datos al estilo de la crónica periodística. Con una prosa fluida y una estructura que busca la intriga —excesiva en algunos momentos, pero sin ser un problema mayor—, matiza cómo Chocano y Elmore llegan a la hora que cambiará sus vidas para siempre, en la puerta de la sede histórica del diario El Comercio, en el Centro de Lima, con sus periplos, intenciones intelectuales, sus fracasos y sus dimensiones más personales. De esta manera, consigue un cuadro más completo, acercándose más a la complejidad de ese pasaje que los profesores de literatura nos contaban para llamar nuestra atención en el aula. Y nos recuerda que Chocano era un personaje con mucho poder político, a tal punto de que tuvo un juicio y una condena cuestionables tras disparar a Elmore. También muestra la decadencia del “Cantor de América” después de salir del encierro, en especial su vida en Chile, donde sus supersticiones y creencias en la quiromancia lo llevaron a buscar un tesoro en la capital chilena, que lo dejó en la ruina antes de que fuera asesinado en 1934 por Martín Bruce Padilla, quien lo apuñaló en un tranvía. Mario Pera cierra el libro con la revelación de una inesperada y poco conocida relación entre Chocano y Elmore, que puede funcionar como una metáfora del conflicto en que vivimos los peruanos a pesar de estar hermanados por la sangre, la tierra y la historia.