Como era de esperarse, Juntos por el Perú, el partido de izquierda que tiene a Roberto Sánchez como candidato presidencial, ha comenzado a sacudirse de la presencia de Antauro Humala en su campaña, a fin de ganar votos de los incautos a los que quieren hacer creer que no son tan radicales o salvajes como el cabecilla del “Andahuaylazo”, que costó la vida de cuatro policías.

Ayer en RPP, Roy Sánchez, abogado del partido de Sánchez, ha dicho que el criminal no es vocero ni tiene una alianza con el partido. A lo mucho lo consideran “un aliado”. Pese a ello, no pueden negar que este sujeto que ha estado preso 17 años y que llama “cobardes” a los policías que asesinó con sus hordas, ha sido un elemento vital de la campaña, siempre al lado del postulante presidencial.

Ahora, por “estrategia” están tratando de safarse de este impresentable que sin duda va a ser un lastre para una eventual segunda vuelta. Quizá su idea sea captar el voto de la izquierda limeña que tiene rechazo a este sujeto que propone fusilamientos, imponer una religión “tawantinsuyana”, secuestrar al rey de España y otros disparates, además de ser un conocido machista, misógino y racista.

Lo más probable es que en los próximos días dejemos de ver a Humala al lado de Sánchez para “blanquear” su candidatura. Dependerá de los electores dejar que los engañen y los usen para lograr un mandato que sería una tragedia para el país.