En 2025, el país creció un 3.4% a pesar de la inestabilidad política. Varios sectores experimentaron crecimiento: construcción (6.67%), transporte, almacenamiento, correo y mensajería (4.98%), agropecuario (4.76%), servicios prestados a empresas (3.66%), comercio (3.59%), entre otros. No obstante, dicho avance está en peligro debido a una destructiva de complacencias y/o complicidad con lo ilegal.

En el 2000, Joel Hellman y Daniel Kaufmann, en su obra para el Banco Mundial “Seize the State, Seize the Day”, advirtieron sobre la “Captura del Estado”. La captura ocurre cuando grupos de poder moldean las leyes a su medida, no para saltarse la norma, sino para que la norma trabaje a su favor. Se experimenta el “Equilibrio de Reforma Parcial”: se mantiene un esquema de aparente legalidad, pero con una parálisis intencionada de control.

La minería ilegal es un ejemplo. Solo en oro ilegal se estima que se han exportado 12 000 millones de dólares en 2025. Otro ejemplo son los proyectos Tía María y Conga: se impide el desarrollo legal de la minería, pero se consiente la actividad de ilegales. En esa línea, no podemos dejar de mencionar las prórrogas infinitas del REINFO. Mientras proyectos formales quedan suspendidos por exigencias sociales y políticas, la minería ilegal ha alcanzado una escala sin precedentes.

De continuar la inercia, el Perú corre el riesgo de consolidarse como un sistema donde las leyes dan apariencia de orden, pero son un escudo solapado para actividades ilegales. Necesitamos orden y verdadero liderazgo que enfrente al poder político corrupto desde el poder. De eso depende la estabilidad y desarrollo de nuestro país y que los inversionistas vean un país serio para invertir.