Seis millones de escolares de colegios estatales vuelven hoy a las aulas. Sin embargo, como cada año, muchos de ellos, los que asisten a 144 planteles de Lima Metropolitana, tendrán que recibir clases en en ambientes precarios y hasta declarados inhabitables, según ha reportado la Contraloría.
Esto no tiene justificación de ningún tipo. Por donde se mire es un atentado contra la formación de los futuros ciudadanos de este país, un atentado contra el propio país. En qué pueden haber estado pensando las autoridades que no han hecho su trabajo para recuperar estos planteles. Dinero no creemos que sea el problema.
Se sabe desde hace mucho tiempo que hay estas carencias que con frecuencia son alertadas por las voces que más saben de la situación de la educación pública en el país. Uno de ellos es nuestro columnista Idel Vexler, exministro de Educación. Sin embargo, no hay la voluntad política de acabar con esta realidad que debería avergonzar a todos.
A ver si esta vez alguno de los candidatos presidenciales se compromete a que al cabo de cinco años, en el fin de su mandato, no exista más en el Perú una escuela pública en situación precaria. No es mucho pedir, es tener la voluntad y hacer buen uso de los recursos existentes, aunque claro, habrá que ver si aquel que hace el ofrecimiento, lo cumple.




